La acuarela es una técnica que se presta mucho a la imaginación, porque en su naturaleza, en su esencia está el azar. La forma en que la gota se desplaza y es absorbida por el papel es coprotagonista del producto final de la obra, lo quiera su creador o no.
Puede que en parte por ello la expresión "accidente afortunado" aplique tan bien a muchas obras de acuarela que gracias al azar ponen o hunden un pie en un terreno que el autor no pensaba explorar, y dotan a la obra de un carácter único.
Los grandes acuarelistas siempre integran al azar en sus creaciones y mezclan lo real con lo imaginario, con lo lúdico, creando así obras con una plasticidad que no se logra tan rápida y fluidamente con otras técnicas. Uno de esos acuarelistas es Ricard López Iglesias.
Mejor conocido por el nombre con que firma sus obras, Ricardilus, es un ilustrador que mezcla técnicas tradicionales y digitales y tiene como tema principal de su obra a la figura femenina.
Entre sus clientes tiene a grandes empresas como Joyería Suárez, TSL Jewellery (de Hong Kong), el Museo Nacional de Arte de Cataluña y dos de las editoriales más importantes en el mundo de habla hispana como Planeta y Penguin Random House. Con esta última acaba de publicar su primer álbum ilustrado: La verdadera historia de Peter Pan.
Les comparto parte de lo que más me ha gustado de su obra y los invito a seguir su trabajo en Instagram, Facebook y en su website.