La noche llegó reclamando
el Cielo y la TierraEl Sol hunde su faz, en la inalterable
rectitud del horizonteLas almas noctívagas, alegres, risueñas
se arrojan a los brazos de la oscuridadLas sombras y las tinieblas presumen
sus blasones ante su corte nocturna
imponiendo su gobierno.