Lo que he grabado en mí estos ultimos meses:
No soy la salvadora de nadie. No puedo olvidarme de mí para entregarme a los demás. Así no puedo ayudar a nadie. Y no puedo cargar con maletas que no son mías.
La vida a veces no es justa. A veces eres muy buena con alguien que no lo es contigo. Y no pasa nada. Aprendes de ello. Pero hay que esforzarse en ser la mejor persona que puedas y la mejor versión de ti misma.
No puedo perder más tiempo en cosas que me desgastan y me agotan la energía. Siempre que las he apartado, me he vuelto a llenar de energía. Así ha sido, he notado como mi cuerpo volvía a tener ganas de todo.
NADA es tan importante mientras tengas salud y las personas que quieres también.
Lo que hoy te rompe el corazón, pasará. Ese mensaje que esperabas y nunca llegó, de repente un día llega y te produce indiferencia. Es fuerte, pero es así.
La vida espera. Nada es tan urgente. Solo es urgente cuidarte. Los amigos esperan, la familia espera, las parejas esperan, el mundo espera.
Que la vida, el destino o como quieras llamarlo tiene un plan. Y lo que no es para ti, ni aunque te empeñes. Y deja de empecinarte y escucha las señales.
Por mucho que creas que eres madura y mayor, sigue costando detectar lo tóxico. Y sigue doliendo como la primera vez.
Que el sentido del humor me salva. Cuando me río de mi misma y de las situaciones, significa que está curando.
Que todo esto probablemente se me olvide puntualmente en el futuro. Y no pasa nada. Porque somos seres contradictorios, erramos, acertamos y a ese proceso lo llamamos vida.
Pero también sé que este esfuerzo por conocerme, tratar de ser mejor y sobre todo cuidarme, no me lo quita nadie 🖤