No es baladí que presentara un concurso literario donde reaparecen El Gran Cocodrilo Hijo (hijo del cocodrilo de Lacoste) y su némesis, El Velocísimo Caballo Hijo (hijo del caballo de Raplh Lauren). No es baladí porque
, como ser sensible que es, ha conectado con el Nuómeno. En tiempos de crisis social como los actuales, los portales del Hades se abren y dejan escapar almas mensajeras, que hablan a través de seres sensibles encarnados, como
. Él se ha convertido en el Mesías, la fuente portadora del mensaje que curará a esta civilización convulsa. Su concurso literario es el jeroglífico que nos presenta para que, descifrándolo, descubramos el mensaje sanador. Sobre los intentos de resolver esta altísima cuestión ultra trascendental, quiero traeros el último antecedente conocido en tiempos modernos. Es una brevísima filmación que sobrevivió al gran apagón solar del año 2014. Muchísimo se ha especulado en torno a por qué y cómo pudo salvarse ese único archivo digital, pero ese no es el tema que nos ocupa en este texto. Aquí sólo pretendo presentar un antecedente a tan capital Vía Crucis que se nos presenta, por si acaso puede asistirnos en su resolución. Se sabe que los buscadores protagonistas de la filmación, datada en el año 2004, estuvieron muy cerca de descubrir la senda que traería redención a la humanidad, pero…
Aquí dejo el enlace a la mencionada filmación, para que retoméis el camino donde lo dejaron los grandísimos filósofos-buscadores del pasado.
Suerte.