La piedra, en sus distintas presencias, es y seguirá siendo un elemento real de permanente atracción para mí. La he convertido en imagen poética, pero, igual sin ser texto verbal, es realidad siempre sorprendente. Ella es parte de nuestro origen.
En las fotos que comparto, que son promontorios y riscos de la bahía de Mochima (Estado Sucre, Venezuela), me cautiva su presencia gratuita, su rudeza solitaria, sus colores "impresionistas", su belleza salvaje...
Y así espero que sean recibidas. Les dejo antes un fragmento de un poema mío, con su permiso:
Emana de la piedra nuestra desnudez
la intemperie de los cuerpos
amanece sobre el barro
Las fotos fueron hechas con la cámara analógica Pentax Espio 115V y escaneadas.