Reiteradas veces camino por un largo pasillo, sueños repetitivos donde los pasos son lentos y tan en el aire... los pies no se reflejan, las cortinas vuelan sin viento, nadie las motiva para hacerlo con tanta armonía y elegancia.
Y marcho con ansias incontroladas hacia adelante, mientras me dejo acariciar por las telas de un tiempo no determinado y de lugares paradisiacos, pero sí sé lo que busco, aunque no conozca su rostro mucho menos su nombre lo deseo, loco anhelo... necesidad vital de abrazarlo y dormir arropada en su lecho.
Corro pero no llego para morir en sus brazos, mientras el agitar de los paños parece detener mi avanzar aunque me esfuerzo por contrarrestar esa fuerza, y ese que es "él" que me atrae como un imán, quiere absorber mi energía para tener vida.
Con los ojos vendados por amor mi sangre grita como desbordando de una herida y mi cuerpo moja las sábanas de transpiración ante lo que ocurre.
Reiteradas veces camino por este pasillo, cada noche mis ojos al cerrarse abren esa puerta, y pienso queriendo interpretar esos sueños mientras me digo...
"Tranquila, es la soledad que juega y desenreda los recuerdos".
Y por un nuevo día diferente ese largo corredor desapareció, dormir abrazada me hizo despertar con una sonrisa.