Hace unos días me topé en Instagram con un anuncio que llamó mi atención "Concierto de gala", anunciaba, y detrás, en colores opacos antiguos, el conocido óleo del inglés Frank Dicksee que me sugería que el evento se llevaba a cabo para celebrar el 14 de febrero como día del Amor y la Amistad.
Al detallar la invitación saltó en letras más grandes el apellido "Tchaikovsky". El evento se llevaría a cabo en un auditorio y se estaría presentando a la Orquesta Sinfónica Venezuela que tocaría dos piezas de este compositor ruso.
Para ser honesta, si bien disfruto la música clásica, no soy experta en el tema. Había escuchado del compositor, sabía de sus obras más famosas como El Lago de los Cisnes, El Cascanueces, o La Bella Durmiente, pero ignoraba detalles sobre su vida personal. Por lo tanto, investigando un poco sobre él y sobre las piezas musicales que se presentarían ese 14 de febrero, me convencí de asistir al concierto. Cabe destacar también que no había asistido antes a un concierto de música clásica y existía en mí el temor de que me fuese a resultar tedioso, de que no pudiese conectar con la pieza musical ni lograra emocionarme, como sé que es la reacción habitual de los amantes de la música clásica.
Se dice que "si el arte necesita ser explicado, entonces ha fallado" es una afirmación categórica con la que no estoy completamente de acuerdo. Pienso que hay ciertas almas que son más sensibles que otras
a los detalles
a lo que a veces pasa desapercibido
Y soy de pensar que también hay algunos a los que el sentido de la interpretación de una obra se les da de modo más natural que a otros. Claro, todo esto dependerá mucho del contexto social, cultural, espiritual, y hasta político, al que el sujeto ha sido expuesto; a mayor y más variada experiencia se tiene en la vida, mayor sentido de interpretación y profundidad habrá en tu percepción (por supuesto, sin dejar absolutamente de lado la capacidad que tengas de percibir, apreciar y maravillarte de tu entorno)
Considero que hay dos maneras de abordar una obra de arte, y ambas son totalmente válidas y significativas:
- Sin contexto alguno: apreciar una obra sin tener conocimiento previo sobre su autor o contexto sobre su realización, le permite a la obra por sí sola, causar un impacto en nosotros. Experimentamos, sentimos, vivimos, lo que el autor quiso transmitir sin tener la certeza exacta de que es así, de que estamos en lo correcto. Por eso, al hablar el lenguaje del arte, no se cometen faltas gramaticales, pues le permitimos a la obra hablar por sí misma y puede susurrar distintas emociones, contar diferentes historias, tener variados matices para cada espectador, pues, al final de todo, admirar una creación es una experiencia personal.
- Con contexto y explicación: si bien tendemos a pensar que de alguna manera esta forma resulta menos genuina que la anterior, puede tornarse muy interesante. Conocer los motivos que inspiraron la obra nos abre ahora una ventana a la capacidad creativa y expresión del artista. Nos hace pensar en el artista mientras admiramos su creación. Agudiza nuestra visión al percibir rasgos de la personalidad que sólo afloraron a través del intento de "materializar". Acentúa aspectos o matices importantes de la pieza artística que, sin lo que ahora sabemos, podían pasar desapercibidos antes. Y el arte es tan versátil, que aún con todo esto en mente, lejos de coartar la experiencia sensorial, somos todavía capaces de continuar interpretando, teorizando y, más impresionante aún, viéndonos a nosotros mismos reflejados en esa pieza.
Es sencillamente maravilloso y el hecho de tener contexto y explicación puede hacer la experiencia mucho más enriquecedora.
Para concluir, creo que, del mismo modo en que un dibujante nato puede ir a una academia de dibujo y profesionalizar sus trazos, un espectador puede combinar ambas formas de apreciar el arte para hacer la experiencia más estimulante. En mi opinión, es ideal admirar una obra sin conocimiento previo, formarte una opinión de ella, y luego volver a verla ya sabiendo lo que hubo detrás de su creación.
Me tomo el tiempo de escribir estas impresiones porque el post y toda la experiencia que narraré (sobre el concierto), lo ameritan (o así lo siento yo). Comencé escribiendo el título y finalicé agregando al título un paréntesis con "parte I" porque al final me decidí por hacer dos partes: una de teoría y otra de práctica. Como siempre, dejo a lo largo del post fotografías de mi repertorio que considero aportan cierta carga de emoción a las palabras y hacen más amena la lectura.
Si me leíste hasta el final lo agradezco muchísimo, no tienes idea de cuánto. Quisiera que me dejaras en los comentarios tu experiencia con el arte y cómo lo disfrutas mejor.
No te pierdas la parte II.