No te dejes engañar por un simple calendario, ni por las fechas que nos marca, ni por cuando nos recuerda los años pasados desde un evento.
Aunque se esfuerza por representar el tiempo, un calendario, por sí solo, no te cuenta lo que ocurre en él.
Hay quien deja pasar los años sin vivir ni un solo día, y quien en un día, vive tan intensamente que difícilmente se podría describir en un entero libro.