Hola querida comunidad, ¿cómo están? El día de hoy les traigo la historia del señor Jason. Espero que sea de su agrado.
Comenzamos trasladando nuestra percepción de la realidad a algo un poco fantasioso, donde el mundo ha sido privado de los sonidos, ya que desde que Jason tiene memoria, todas las personas que conoce evitan hacer ruido a toda costa, porque si lo haces, es marcar una sentencia de muerte.
Así que nuestro protagonista, Jason, se las arregla para sobrevivir en este mundo. Jason es un tipo de 34 años de edad, amante de los libros de ciencia ficción. Jason tiene el último instrumento de música de este mundo, ya que hace más de 50 años todo lo que pudiera emitir música fue destruido. Jason esconde muy bien este instrumento porque hay personas en este mundo dedicadas a destruir cualquier cosa que pueda hacer un ruido.
Así que Jason anda con mucha cautela en este mundo, evitando todo lo que pueda ser una amenaza para él y su apreciado instrumento.
Y bueno, ustedes se preguntarán para qué Jason lleva esto tan peligroso consigo, y es que desde que consiguió el instrumento, también encontró un lugar donde poder tocarlo sin el riesgo de morir. Este lugar se llama la ciudad de las luces, y en ella se dice que todos pueden hablar y hacer el ruido que quieran. Jason quiere llegar a este lugar para poder tocarlo, pero llegar a esta ubicación no es tan fácil como parece.
Se tiene tan poca información de este sitio, que muchos lo consideran un misterio y como algo que fue inventado para que las personas tengan fe en algo. Y aunque nuestro protagonista no sea muy creyente en estas cosas, sabe que este punto existe porque la persona que le regaló la trompeta le dijo que él venía de ese sitio. Desde ese día, Jason ha estado buscando este lugar y después de 20 años, está más cerca que nunca de encontrarlo.
Y así, con determinación y valentía, Jason continúa su búsqueda de la ciudad de las luces, enfrentando peligros y desafíos en el camino. Cada paso que da lo acerca un poco más a su objetivo, sintiendo la emoción y la esperanza crecer en su interior.
Finalmente, después de muchos obstáculos superados y sacrificios realizados, Jason llega a la ciudad de las luces. Al entrar, siente una sensación de paz y libertad que nunca había experimentado antes. El sonido de su trompeta llena el aire, mezclándose con las risas y conversaciones de la gente que habita este lugar mágico.
Jason encuentra un lugar donde pertenece, donde puede ser él mismo sin miedo ni restricciones. Se da cuenta de que la música y el sonido son esenciales para la vida, y que la ciudad de las luces es un refugio para aquellos que han sido privados de ellos.
Y así, Jason vive feliz, rodeado de música, encontrando su lugar en un mundo donde el ruido es bienvenido y celebrado.