El proyecto principal del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, es Visión 2030, un plan para diversificar la economía del reino más allá del petróleo, y su pieza central futurista es NEOM, una megaciudad planificada con regiones como The Line (una ciudad lineal de rascacielos), Oxagon (una ciudad industrial flotante), Trojena (una estación de esquí en el desierto) y Sindalah (una isla resort de lujo) para crear un nuevo modelo de vida sostenible y tecnológicamente avanzado, aunque enfrenta desafíos y revisiones de alcance y costes