[ESP]Los crepúsculos
El crepúsculo es un regalo que nos da la naturaleza casi todos los días del año, en ciertas regiones del planeta; se suele pensar que los crepúsculos son por la tarde, cuando se oculta el sol, empero, tanto por la mañana como al atardecer se produce este fenómeno que sirve para deleitar nuestro sentido de la vista y de estimular nuestra vena poética para escribir, cantar o recitar un poema.
En Venezuela tenemos la dicha de ver crepúsculos en casi todo el territorio nacional; sin embargo, se considera a la ciudad de Barquisimeto, una localidad situada a unos 350 Kmts al oeste de la capital Caracas, como la que tiene los más ricos, variados y bellos parajes crepusculares del país. Hay una anécdota que suelen contar los barquisimetanos, mejor conocidos como guaros, que en 1813, las tropas patrióticas resultaron derrotadas por las fuerzas realistas en la batalla de Tierras Blancas, al oeste de la Provincia de Barquisimeto; cuentan que aquella tarde, luego de la dolorosa derrota, Bolívar se quedó en silencio contemplando el ocaso y luego aseveró: "Bien vale una derrota por ver este hermoso crepúsculo barquisimetano". Sea verdadera o no esta historia, lo cierto es que este proverbial fenómeno ha inspirado a poetas locales, como Antonio Lucena, quien en 1884 escribió: “De esta crepuscular melancolía/ quede en mis versos el fugaz arrullo / y sea en su inocente lejanía/ todo el azul de mi esperanza suyo y toda el alma del paisaje mía", para describir el atardecer barquisimetano.
de Alfonso Celi
Se denomina crepúsculo a cierto intervalo de tiempo, antes de la salida o después de la puesta del Sol, durante el cual el cielo se presenta iluminado; en el primer caso se le llama crepúsculo matutino, amanecer, aurora o alba, entre otras formas; mientras que el segundo caso es el crepúsculo vespertino o atardecer, ocaso, anochecer o arrebol. El crepúsculo se produce porque la luz del Sol ilumina las capas altas de la atmósfera. La luz se difunde en todas direcciones por las moléculas del aire, llega al observador e ilumina todo su entorno. Los colores crepusculares son el amarillo, naranja, azul claro y el azul más oscuro hacia el cenit, aunque el color preponderante de los crepúsculos es el rojo, que se debe a la dispersión de la luz producida por la atmósfera.
Los crepúsculos tiene una duración de alrededor de media hora, aunque para un observador que estuviese en las regiones polares, donde el día y la noche duran más o menos 6 meses, el cálculo de la duración deberá tomar en cuenta esta variable. Los más espectaculares suceden tras la erupción de un volcán. La razón de ello es que las cenizas del aire y demás pequeñas partículas emitidas dispersan los rayos de sol en colores rojizos y anaranjados. Estos colores se suman a los que ya suele haber de forma habitual al atardecer.
Como en casi todos los fenómenos naturales, el hombre ha buscado representarlos antropomórficamente, es así como el crepúsculo de la mañana es representado por un joven volando, con una estrella sobre su cabeza, derramando gotas de agua (el rocío) y acompañado por una golondrina, en otra versión, el mismo joven carga una antorcha y un velo que le cubre parte de la cabeza, indicativo de que el crepúsculo participa tanto de la luz como de las tinieblas. Por otra parte, el crepúsculo vespertino es representado por un joven con alas negras que tiene, también, una estrella sobre la cabeza y le acompaña un murciélago. En otra versión es representado por una figura de mujer bajo la forma de Diana o Luna, se le ve conduciendo un carro tirado por dos bueyes, que desciende por una montaña.
El poeta Vicente Gerbasi (1913-1992), considerado uno de los mejores poetas venezolanos del siglo pasado, escribió el siguiente poema inspirado en los crepúsculos:
y me recojo en una tristeza inmóvil,
como una bandera que ha olvidado el viento.
Por mis sentidos pasan ángeles del crepúsculo
y lentos me aprisionan los círculos nocturnos.
Venimos de la noche y hacia la noche vamos.
Escucha. Yo te llamo desde un reloj de piedra,
donde caen las sombras, donde el silencio cae.
[ENG] The twilights
Twilight is a gift that nature gives us almost every day of the year, in certain regions of the planet; It is usually thought that twilights are in the afternoon, when the sun sets, however, both in the morning and at sunset this phenomenon occurs that serves to delight our sense of sight and stimulate our poetic vein to write, sing or recite a poem.
In Venezuela we have the joy of seeing twilights in almost the entire national territory; however, the city of Barquisimeto, a town located about 350 km west of the capital Caracas, is considered as the one with the richest, most varied and beautiful twilight landscapes in the country. There is an anecdote that the Barquisimetanos, better known as Guaros, often tell, that in 1813 the patriotic troops were defeated by the royalist forces in the battle of “Tierras Blancas”, to the west of the Province of Barquisimeto; They say that that afternoon, after the painful defeat, Bolívar remained in silence contemplating the sunset and then he asserted: "It is well worth a defeat to see this beautiful Barquisimetan twilight." Whether or not this story is true, the truth is that this proverbial phenomenon has inspired local poets, such as Antonio Lucena, who in 1884 wrote: “From this twilight melancholy / the fleeting lullaby remains in my verses / and let it be in its innocent distance / all the blue of my hope and all the soul of my landscape ", to describe the Barquisimetan sunset.
Twilight is called a certain interval of time, before sunrise or after sunset, during which the sky is illuminated; in the first case it is called morning twilight, dawn, dawn or dawn, among other forms; while the second case is the evening twilight or sunset, sunset, dusk or redness. Twilight occurs because sunlight illuminates the upper layers of the atmosphere. The light diffuses in all directions through the molecules of the air, reaches the observer and illuminates the entire environment. The twilight colors are yellow, orange, light blue and the darkest blue towards the zenith, although the predominant color of twilights is red, which is due to the scattering of light produced by the atmosphere.
Twilights last about half an hour, although for an observer who was in the polar regions, where day and night last more or less 6 months, the calculation of the duration should take into account this variable. The most spectacular happen after the eruption of a volcano. The reason for this is that the ashes in the air and other small emitted particles scatter the sun's rays in reddish and orange colors. These colors are added to those that are usually present at sunset.
As in almost all natural phenomena, man has sought to represent them anthropomorphically, this is how the morning twilight is represented by a young man flying, with a star on his head, spilling drops of water (the dew) and accompanied by a swallow In another version, the same young man carries a torch and a veil that covers part of his head, indicating that twilight participates in both light and darkness. On the other hand, the evening twilight is represented by a young man with black wings who also has a star on his head and is accompanied by a bat. In another version he is represented by a figure of a woman in the form of Diana or Luna, he is seen driving a cart pulled by two oxen, which descends down a mountain.
The poet Vicente Gerbasi (1913-1992), considered one of the best Venezuelan poets of the last century, wrote the following poem inspired by twilights:
Sometimes I fall into myself, as if coming from you,
and I gather myself in a motionless sadness,
like a flag that the wind has forgotten.
Twilight angels pass through my senses
and slowly the night circles imprison me.
We come in the evening and into the night going.
Listens. I call you from a stone clock,
where shadows fall, where silence falls.
[ITA]Crepuscoli
Il crepuscolo è un dono che la natura ci fa quasi tutti i giorni dell'anno, in alcune regioni del pianeta; Di solito si pensa che i crepuscoli siano nel pomeriggio, quando il sole tramonta, tuttavia, sia al mattino che al tramonto si verifica questo fenomeno che serve a deliziare il nostro senso della vista e stimola la nostra vena poetica a scrivere, cantare o recitare una poesia.
In Venezuela abbiamo la gioia di vedere i crepuscoli in quasi tutto il territorio nazionale; Tuttavia, la città di Barquisimeto, un comune situato a circa 350 km a ovest del capoluogo Caracas, è considerata quella con i paesaggi crepuscolari più ricchi, vari e belli del paese. C'è un aneddoto che i Barquisimetanos, meglio conosciuti come Guaros, raccontano spesso che nel 1813 le truppe patriottiche furono sconfitte dalle forze realiste nella battaglia di “Tierras Blancas”, a ovest della provincia di Barquisimeto; Dicono che quel pomeriggio, dopo la dolorosa sconfitta, Bolívar rimase in silenzio a contemplare il tramonto e poi affermò: "Vale la pena una sconfitta vedere questo bellissimo crepuscolo barquisimetano". Che questa storia sia vera o meno, la verità è che questo proverbiale fenomeno ha ispirato poeti locali, come Antonio Lucena, che nel 1884 scrisse: "Da questa malinconia crepuscolare / la fugace ninna nanna rimane nei miei versi / e lascia che sia nella sua distanza innocente / tutto l'azzurro della mia speranza e tutta l'anima del mio paesaggio ", per descrivere il tramonto barquisimetano.
In Venezuela abbiamo la gioia di vedere i crepuscoli in quasi tutto il territorio nazionale; Tuttavia, la città di Barquisimeto, un comune situato a circa 350 km a ovest del capoluogo Caracas, è considerata quella con i paesaggi crepuscolari più ricchi, vari e belli del paese. C'è un aneddoto che i Barquisimetanos, meglio conosciuti come Guaros, raccontano spesso che nel 1813 le truppe patriottiche furono sconfitte dalle forze realiste nella battaglia di Tierras Blancas, a ovest della provincia di Barquisimeto; Dicono che quel pomeriggio, dopo la dolorosa sconfitta, Bolívar rimase in silenzio a contemplare il tramonto e poi affermò: "Vale la pena una sconfitta vedere questo bellissimo crepuscolo barquisimetano". Che questa storia sia vera o meno, la verità è che questo proverbiale fenomeno ha ispirato poeti locali, come Antonio Lucena, che nel 1884 scrisse: "Da questa malinconia crepuscolare / la fugace ninna nanna rimane nei miei versi / e lascia che sia nella sua distanza innocente / tutto l'azzurro della mia speranza e tutta l'anima del mio paesaggio ", per descrivere il tramonto barquisimetano.
Il crepuscolo è chiamato un certo intervallo di tempo, prima dell'alba o dopo il tramonto, durante il quale il cielo è illuminato; nel primo caso si chiama crepuscolo mattutino, alba, alba o alba, tra le altre forme; mentre il secondo caso è il crepuscolo serale o il tramonto, il tramonto, il crepuscolo o il rossore. Il crepuscolo si verifica perché la luce solare illumina gli strati superiori dell'atmosfera. La luce si diffonde in tutte le direzioni attraverso le molecole dell'aria, raggiunge l'osservatore e illumina l'intero ambiente. I colori del crepuscolo sono il giallo, l'arancione, l'azzurro e il blu più scuro verso lo zenit, anche se il colore predominante del crepuscolo è il rosso, dovuto alla dispersione della luce prodotta dall'atmosfera.
I crepuscoli durano circa mezz'ora, anche se per un osservatore che si trovava nelle regioni polari, dove giorno e notte durano più o meno 6 mesi, il calcolo della durata dovrebbe tenere conto di questa variabile. Il più spettacolare accade dopo l'eruzione di un vulcano. La ragione di ciò è che le ceneri nell'aria e altre piccole particelle emesse disperdono i raggi del sole in colori rossastri e arancioni. Questi colori si aggiungono a quelli che solitamente sono presenti al tramonto.
Come in quasi tutti i fenomeni naturali, l'uomo ha cercato di rappresentarli antropomorficamente, è così che il crepuscolo mattutino è rappresentato da un giovane che vola, con una stella in testa, versando gocce d'acqua (la rugiada) e accompagnato da una rondine. un'altra versione, lo stesso giovane porta una torcia e un velo che copre parte della sua testa, indicando che il crepuscolo partecipa sia alla luce che all'oscurità. Il crepuscolo serale è invece rappresentato da un giovane dalle ali nere che ha anche una stella in testa ed è accompagnato da un pipistrello. In un'altra versione è rappresentato da una figura di donna a forma di Diana o Luna, lo si vede guidare un carro trainato da due buoi, che scende da una montagna.
Il poeta Vicente Gerbasi (1913-1992), considerato uno dei migliori poeti venezuelani del secolo scorso, ha scritto la seguente poesia ispirata ai crepuscoli:
A volte cado in me stesso, come se venissi da te,
e mi raccolgo in una tristezza immobile,
come una bandiera che il vento ha dimenticato.
Gli angeli del crepuscolo passano attraverso i miei sensi
e lentamente i cerchi notturni mi imprigionano.
Veniamo di sera e andiamo di notte.
Ascolta. Ti chiamo da un orologio di pietra
dove cadono le ombre, dove cade il silenzio.