Muchas son las tonalidades de grises que existen en el mundo, y es mi color favorito por una razón especifica, su representación del equilibrio.
Según la psicología del color, el gris suele ser un color neutro y aburrido, también es un color que es capaz de combinar con cualquier otro color, permitiendo que este segundo destaque mucho más, el gris también puede transmitir la paz y tranquilidad, sin incurrir en aquella luz sobrecogedora que el blanco transmite, como puede transmitir todo lo que el negro transmite, sin esa oscuridad.
Pero este no es un post para hablar de colores, hoy quiero hablar del equilibrio y como la falta de equilibrio está afectando a la humanidad. No me considero un iluminado, y de hecho aunque intento constantemente mantenerme en equilibrio, no siempre ocurre y hay momentos donde lo pierdo completamente.
Según la Real Academia Española, la definición del término es la siguiente:
equilibrio
- m. Estado de un cuerpo cuando fuerzas encontradas que obran en él se compensan destruyéndose mutuamente.
- m. m. Contrapeso, contrarresto o armonía entre cosas diversas.
- m. Ecuanimidad, mesura y sensatez en los actos y juicios.
Conociendo esto, no es raro que en la actualidad el concepto de equilibrio se asocie con la igualdad, y conociendo también el raro concepto que se tiene de igualdad actualmente, tampoco es raro que se entienda mal el concepto de equilibrio.
Vivimos actualmente en un momento mundo donde encontrar el equilibrio es sumamente complicado, y es que la sociedad en general suele estar polarizada, y es que parece que en este mundo colorido, no hay espacio para los grises, debes ser blanco o negro, verde o rojo, amarillo o azul, y siempre elegir un bando; Vivimos en un mundo donde te miran con mala cara si te gustan las papas del McDonald's y las hamburguesas del Burger King, y es entonces donde te das cuenta, que pareces estar obligado a formar parte de un bando, en una guerra o rivalidad que no entiendes.
El equipo por el que eres fanático, y esa imposibilidad de reconocer lo que hacen bien tus rivales; Ese partido político en el que crees, y que no te deja ver que es posible que no todo sea correcto; Es postura religiosa que no te deja compartir ciertas opiniones con otros que crean distinto, y cientos de miles de formas más de tener que elegir un bando. Hay quienes incluso aseveran que «Es blanco o es negro» poniendo así una línea divisoria tajante, y no dejando espacio al equilibrio, y es aquí donde no comprendo, si vivimos en un mundo de matices, ¿Dónde está el espacio de los grises?
Como somos seres sensoperceptivos y en su mayoría visuales he preparado una serie de gráficos en los cuales intento explicar la importancia de los grises y el como aplicar el equilibrio de los grises en nuestra vida cotidiana, aunque la sociedad nos lo haga difícil. Para comenzar, aclarar un concepto acerca del color gris, y es que la gente entiende el gris como la combinación en partes iguales de Blanco y Negro
Y la gracia del equilibrio del gris, es que existen una serie de matices entre el blanco y el negro, e incluso dentro de otros colores que resultan ser grises.
Llegado a este punto muchos me dirán, que esos son verdes y aunque dependiendo de la postura que tengan las personas, ya sean diseñadores, artistas, pintores o educadores, unos verán verdes y otros verán grises, y es por el hecho de que a la falta de saturación de un color se le llama gris también, resultando así por definición como un gris, los distintos puntos que forman la transición entre un punto y otro. Por esto, es que muchas veces escuchamos hablar de los «Grises de la ley», espacios que al no estar claramente definidos, dan paso a la interpretación.
No existen el Negro claro o el Blanco oscuro, puesto que una vez que le agregas algo de luz u oscuridad a estos colores, automáticamente formas un gris que bien puede ser más claro y oscuro; Existen grises verdosos, azulados, rojizos, del mismo modo que rosas grisáceos, verdes grisáceos y demás, correspondiendo así el hecho de que el gris se convierte en el color con más matices que existe.
Dicho esto, recordemos que este post es para hablar de equilibrio y no de colores, por lo que basta entender los grises, como un punto de encuentro entre dos polos, o la posibilidad de sentir afinidad con un punto sin estar de acuerdo con la totalidad de los mismos.
Y es que si hablamos de equilibrio las personas suelen tener un concepto casi matemático, de igualdad y polarizado del mismo, el cual se puede representar fácilmente en un gráfico, de esos que nos mostraban hace años en las escuelas:
Es tan básico que muchos entienden el equilibrio, donde punto A y B se mantienen en un mismo nivel, y para que esto resulte, ambos deben tener igualdad de condiciones a pesar de sus diferencias. Sin embargo, y aplicando un grafico ligeramente diferente, la física como ciencia, logró demostrarnos que puede existir equilibrio sin igualdad de condiciones:
La ciencia nos sugiere que cuando uno de los puntos, en este caso el A, es ligeramente superior, nos basta simplemente con mover el punto de equilibrio ligeramente hacia el punto mayor, para lograr valga la redundancia el equilibrio buscado.
Conociendo esta teoría, es normal que hoy en día ciertos grupos como los partidos políticos suelan hablar de centro-izquierda, socio-religioso, derecha-liberal, haciendo referencia a que su punto más grande es uno, pero comparten ideas con otros modelos políticos y tratan de encontrar un equilibrio entre sus ideales. Aunque políticamente hablando, siempre suele predominar el punto más grande que sigue creciendo, y al no mover el punto medio se rompe el equilibrio.
Es bastante difícil encontrar un punto de equilibrio en esta vida dependiendo del tema que estemos tratando, y algunos llegaron a frustrarse tanto con el concepto de equilibrio que se volvieron personas que se limitan a los polos, eres alto o bajo, eres blanco o negro, eres de izquierda o derecha, insinuándole a quienes no se parcializan que son personas sin decisión, y aunque se los respeto, creo que he tomado la decisión de tratar en la medida de lo posible caminar por el sendero gris, lo cual me permite siempre adaptarme, y percibir lo mejor de cada polo, sin vicios que me deje el fanatismo.
¿Cómo le explicas al mundo que eres de grises y no un indeciso? simple, no lo haces; Para que existan los grises deben existir los blancos y los negros, y es como aquel concepto milenario del Yin y el Yang, donde para que exista el bien debe existir el mal, para que exista la luz debe existir la oscuridad. Respetar a otros es otra forma de encontrar equilibrio, entender que gracias a sus polos, existen nuestros grises, aprender de su fanatismo lo que nos nutra, y no tomar lo que nos haga daño, a final de cuentas vivimos en una sociedad que erróneamente dice que algo esta en Blanco y Negro, cuando esta en escala de grises.
A mí me gustan las papas del McDonald's y las hamburguesas del Burger King, me gusta el Barcelona pero no dejo de admirar el buen trabajo del Real Madrid, detesto la izquierda pero no soy de derecha, y amo la Pepsicola pero no dejo de sorprenderme con la buena publicidad de CocaCola. Yo vivo entre grises, en un mundo lleno de matices ¿Y tú?