For 15 years I have been struggling with type 2 diabetes, a disease that although fatal and incurable can be controlled by applying a lot of discipline and studying it in depth, especially if you are the one who suffers from it. When I was diagnosed with this disease the first thing I thought was that I was one step away from death given the way the doctors assumed my treatment and the misinformation that I had in my brain about this disease.
Evidently if I wanted to live I had to radically change my life, from diet to exercise to consuming an endless series of medications (including insulin) prescribed by the doctors, yet keeping my blood sugar level in a healthy range was a difficult task that depended on the increased use of medications, a form of dependency in which I felt trapped, almost like a hostage at the mercy of the pharmaceutical companies.
Considering the above I was investigating by my own means and with the help of specialists about a natural alternative to help me reduce this dependence on chemical drugs (by the way more and more expensive and scarce), that's when I discovered a plant called Moringa, a true wonder of nature.
Moringa is a tree whose branches have heart-shaped leaves, has an incredible amount of properties among which are its protein content (more than milk), minerals and vitamins (higher than meat in amount of iron), contain the following phytochemicals: flavonoids, phenolic acids, alkaloids and carotenoids, isothiocyanates, glucosinolates and tannins, saponins, oxalates but what makes it special for me is its powerful hypoglycemic (blood sugar lowering) capacity more effective and healthier than metformin (in my very personal opinion).
I must clarify that I am not a doctor or health specialist, I am a simple mortal whose suffering led me to seek the natural way to face the struggle to control my life and my health away from dependence on conventional medicine. With the intake of this plant I have managed to substantially control my glycemic levels, just drinking a cup of Moringa tea on an empty stomach every morning for ten years. Combining this intake of Moringa tea with intermittent fasting has significantly helped to improve my overall health.
Unfortunately little is known scientifically speaking about this plant, what I researched and discovered about moringa led me to take the initiative by my own decision not only to consider it as a substitute for many medications (at my own risk and responsibility), a decision I made after researching and testing directly the effects and evolution of moringa in my own body. Observing that even without medication I was able to sustain optimal blood sugar levels after ingesting my moringa infusion, I came to the conclusion that I should make moringa part of my natural health routine.
I hope my experience has been satisfactory for those who struggle daily with diabetes II, I do not mean by this that you take my example but I do recommend that you take charge of your own lives, be yourself the guardians of your health, investigate and study the problems that afflict you and consider giving a chance to medicinal plants, not as substitutes for traditional medicines but as allies in the fight against your illnesses.
Versión en español
Desde hace 15 años estoy luchando con la Diabetes tipo 2, una enfermedad que aunque mortal e incurable se puede controlar aplicando mucha disciplina y estudiando a profundidad sobre la misma, especialmente si eres quien la padece. Cuando fui diagnosticado con esta efermedad lo primero que pensé es en que estaba a un paso de la muerte dado la forma como los médicos asumieron mi tratamiento y la desinformación que sobre este padecimiento yo poseía en mi cerebro.
Evidentemente si quería vivir debía cambiar radicalmente mi vida, desde la dieta, pasando por los ejercicios hasta consumir una serie interminable de medicamentos (incluyendo la insulina) recetados por los médicos, aún así el mantener el nivel de azúcar en la sangre en un rango saludable era una tarea difícil que dependía del incremento del uso de medicamentos , una forma de dependencia en la que me sentía atrapado, casi como un rehén a merced de las compañías farmacéuticas.
Considerando lo anterior fui investigando por mis propios medios y mediante la ayuda de especialistas sobre alguna alternativa natural que me ayude a reducir esta dependencia hacia los medicamentos químicos (por cierto cada vez más costosos y escasos), es entonces cuando descubrí una planta llamada Moringa, unna verdadera maravilla de la naturaleza.
La Moringa es un árbol cuyas ramas tienen hojas en forma de corazón, posee una cantidad increíble de propiedades entre las que destacan su contenido de proteínas (más que la leche), minerales y vitaminas (superior a la carne en cantidad de hierro), contienen los siguientes principios fitoquímicos: flavonoides, ácidos fenólicos, alcaloides y carotenoides, isotiocianatos, glucosinolatos y taninos, saponinas, oxalatos pero lo que para mi lo hace especial es su poderosa capacidad hipoglicemiante (reductora de azúcar en la sangre) más efectiva y saludable que la metformina (en mi opinión muy personal).
Debo aclarar que no soy médico ni especialista en salud, soy un simple mortal cuyo padecimiento me llevó a buscar la vía natural para afrontar la lucha por controlar mi vida y mi salud lejos de la dependencia hacia la medicina convencional. Con la ingesta de esta planta he logrado controlar sustancialmente mis niveles glicémicos, tan sólo bebiendo una taza de té de Moringa en ayunas todas las mañanas desde hace diez años. El hecho de combinar esta ingesta de infusión de Moringa con el ayuno intermitente ha ayudado notablemente a mejorar mi salud en general.
Lamentablemente es poco lo que se conoce científicamente hablando sobre esta planta, lo que investigué y descubrí de la moringa me llevó a tomar la iniciativa por mi propia decisión no solo de considerla como substituto de muchos medicamentos (bajo mi responsabilidad y riesgo), una decisión que tomé luego de investigar y ensayar directamente los efectos y evolución de la moringa en mi propio organismo. Al observar que aún sin medicarme yo podía sostener los niveles óptimos de azúcar en la sangre luego de ingerir mi infusión de moringa llegué a la conclusión que debía asumir a esta planta como parte de mi rutina de salud natural.
Espero que mi experiencia haya sido satisfactoria para quienes luchan a diario con la diabetes II, no quiero decir con esto que tomen mi ejemplo pero sí les recomiendo que asuman las riendas de sus propias vidas, sean ustedes mismos los guardianes de su salud, investiguen y estudien los problemas que les aquejan y consideren darle una oportunidad a las plantas medicinales, no como substitutos de los medicamentos tradicionales sino como aliados en la lucha contra tus enfermedades.