Y así iniciamos un hermoso atardecer malagueño así como lo hacía en Uruguay, salir a disfrutar de los hermosos atardeceres ocasos, rojos, anaranjados y rosa. Muy feliz de estar en esta tarde pasando el tiempo contemplar esta hermosura, y del tiempo que me quede en este plano para seguir viniendo a ver el ocaso rojo.
Estaba observando bien y en medio de las rocas o piedras, está una rama de un árbol pero ya seca parece un delineador del mar o límite, es algo asombroso como este atardecer. Simplemente expectacular y llamativo por sus nuves de color gris azulado y naranja, gracias por poder estar aquí y apreciarlo.
Lo que hace la ilusión óptica no lo pensé a lo lejos, pensé que era un cable submarino o una línea de una boya. Pero no es una rama seca muy buen contraste del atardecer espero, que disfruten de mis atardeceres, comidas y selfies una que otra arte. Eso es lo que tengo por mostrar para todos ustedes mis espectadores, algunos ya los aprecio otro no y así es la vida lo bueno y lo malo. Quizás a muchos ya ni les guste.
En este día salí a caminar como de costumbre luego de sacar a Lucky, me vine a escuchar buena música de los 80ta. Y disfrutar de una linda tarde no había gente así que era para mi, el lugar podía hacer lo que quisiera aquí hasta andar en cueros. Solo tenía miedo porque la guardia tiene drones, desde el cielo nos están vigilando pero si se me ha ocurrido hacerlo en algún momento me atrevo y lo hago.
Cuando estoy dentro de casa lo que quiero es salir, y ya aquí con esta vista no quiero volver más solo quedarme aquí por horas. Con mucha comida y música y Lucky viviría muy feliz pero no se puede y no me dejarían, así que solo puedo pasar horas y cuando oscurece al encierro de nuevo. Algo que no asimiló todavía ya que me siento claustrofóbica dentro de casa, si no fuera por Lucky no regresó más ya que mi hija no esta ya no tengo quien me espere de regreso.
Y ya para despedirme como buena noctámbula, esta no soy yo es una tía texteando o tomando fotos al atardecer. Disfrutando del clima y del día de playa junto a los del fondo, mientras yo camino ya hacia mi casa a darle de comer. A mis hijos adoptivos que se desesperan al verme llegar o cuando estoy cerca de casa, los oigo ladrar y nos leemos en un rato gracias por esta gran semana de debut.
Fotos de mi móvil.