The final days of 2025 in economic matters for Cuba have had different nuances. On the one hand, the recovery from the damage caused in some eastern provinces, and on the other, the government's decisions; the latter have become a hotbed of activity on social media. Let's put the ideas into context so you understand what this is all about.
During the passage of Melissa through some eastern provinces, the damage has been considerable. A weakened economy, with the vast majority of its production plans unfulfilled, receives the direct impact of this natural phenomenon, further complicating the existence of Cubans in this region of the country.
Although we must recognize the support received by those affected in the form of food and other essential resources to reduce the recovery time for their homes and lost personal assets, many people have lost everything, and a helping hand is always appreciated. These aid efforts were not free from criticism and discrediting campaigns against government institutions, but the important thing is that, setting politics aside, it did arrive through various channels: through direct donations from individuals, through churches, and through established channels of international cooperation. Many artists, partners, and workers from small and medium-sized enterprises (MIPYME) and self-employed workers have also joined in.
Two other recurring topics are the evaluation of the measures to correct distortions in the Cuban economy, which, in my opinion, depend on a great deal of willingness to listen and to implement the necessary structural changes in all economic processes in Cuba. A debate process, as expected, will not be enough; it is also necessary to adjust what doesn't work and, above all, to listen to what is often not wanted to be heard. In practice, the changes that must be made are not few: the state-owned company must free itself from the shackles of centralized planning for all its processes, have better access to the international market, and, above all, learn to manage those faculties. I acknowledge that it will not be a simple process, but it is urgent.
Next is the "No al Toque" campaign, a digital outlet that has positioned itself in the Cuban consciousness as a benchmark for the informal market's dollar exchange rates. The latter is attributed with the population's main economic problems in a strategy of continually raising the reference price of the dollar with its own means, according to them, and a secret system for these calculations. What is real is that many people use it, and whether or not this digital site exists, the dollars are not in the hands of Cuban banks but in the hands of the population, and each person is the owner of their money and how they manage it.
In short, these will be days of success and failure, as is already customary. Tomorrow, perhaps El Toque will be gone, but another will be there; what perhaps will not be there are the dollars to access international markets. It's time to closely follow these changes and hope that the impact on people's wallets is not so great.
Until next time, don't forget to leave your comment on such a controversial topic.
Los días finales del 2025 en temas económicos para Cuba han tenido diferentes matices. Por un lado, la recuperación de los daños ocasionados en algunas provincias orientales y, por otro, las decisiones del gobierno; estas últimas se han convertido en un hervidero en las redes sociales. Pongamos en contexto las ideas para que se entienda de qué va el asunto.
Durante el paso de Melissa por algunas provincias orientales, los daños han sido considerables. Una economía debilitada y con la gran mayoría de sus planes de producción incumplidos recibe el impacto directo de este fenómeno natural, complicando aún más la existencia de los cubanos de esta región del país.
Aunque debemos reconocer el apoyo recibido para los afectados en alimentos y otros recursos indispensables para disminuir el tiempo de recuperación en la vivienda y en los recursos personales perdidos, muchas personas lo han perdido todo y recibir una mano amiga siempre se agradece. Estas ayudas no estuvieron lejos de las críticas y campañas de descredito a las instituciones del gobierno, pero lo importante es que, alejándonos de temas políticos, al menos llegaron por varias vías: por donaciones directas a través de personas, por las iglesias y por las vías establecidas de la colaboración internacional. Se han sumado muchos artistas, socios y trabajadores de pequeñas empresas (MIPYME) y trabajadores por cuenta propia.
Otros dos temas recurrentes son la evaluación de las medidas para corregir distorsiones en la economía cubana, que, en mi opinión, dependen de mucha voluntad de escuchar y realizar los cambios estructurales necesarios en todos los procesos económicos en Cuba. No será suficiente con un proceso de debate como el que se espera; también hay que ajustar lo que no funciona y, sobre todo, escuchar lo que muchas veces no se quiere oír. En la práctica, no son pocos los cambios que se deben hacer: la empresa estatal tiene que liberarse de las ataduras de la planificación centralizada para todos los procesos, tener mejor acceso al mercado internacional y, sobre todo, aprender a gestionar esas facultades. Reconozco que no será un proceso sencillo, pero es urgente.
Le sigue la campaña de “No al Toque”, un medio digital que se ha posicionado en el conocimiento del cubano como referente para las tasas de cambio del dólar en el mercado informal. A este último se le atribuyen los principales problemas económicos de la población en una estrategia de sube y sube del precio referencial del dólar con medios propios, según ellos, y un sistema secreto para esos cálculos. Lo que sí es real es que muchas personas lo usan y, esté o no este sitio digital, los dólares no están en la mano de los bancos cubanos, sino de la población, y cada cual es dueño de su dinero y de cómo lo gestiona.
En fin, serán días de acierto y fracaso, como ya es costumbre. Mañana quizás no esté El Toque, pero estará otro; lo que quizás no esté son los dólares para acceder a los mercados internacionales. Toca seguir de cerca estos cambios y esperar que el impacto en el bolsillo no sea tan grande.
Hasta la próxima, no olvides dejar tu comentario en un tema tan polémico.