Hi, girls!
We've all, at some point, had to resort to a new or desperate measure as a last resort to complete a task or achieve a goal. This, of course, is neither easy nor advisable, considering that every skill or piece of knowledge we acquire requires study and practice to master perfectly.

Therefore, even if we can learn something under pressure, that doesn't mean what we do with that newly acquired skill is a good thing.
In my case, my most recent experience was learning how to use PowerPoint and create presentations with animations, tables, and diagrams.
As I mentioned earlier, I am currently revising my doctoral thesis on the “Methodology for Teaching Ensemble Practice in Guitar Instruction for Upper Secondary School Students.”

The reason I had to learn to give this type of presentation under pressure was because one day my advisor called me and told me I had been registered to present my thesis project at an international conference. Therefore, I had to present a summary of my thesis and give a 20-minute presentation, supported by a PowerPoint slideshow.
And I only had two days to prepare.

Luckily for me, I have the help of my husband, who, in just one afternoon, helped me prepare this presentation and taught me the basics of using this Office tool.
Over time, I have continued to delve deeper into creating PowerPoint slide presentations.

Now I am quite comfortable using the applications and capabilities that PowerPoint offers. However, back then, when I had to learn how to use a new work tool in just a few hours, under the pressure of presenting it at an international conference, it was an experience I wish I could repeat.
That time it went well because I had help, but I don't think that's always the case.

My advice to everyone would be that whenever you have the opportunity to postpone an emergency, do it, because it's better to do nothing than to do something poorly or mediocre.
Believe me, I was about to do it. Luckily, as I said, it worked out; but I don't plan to risk it again.
Versión en español
Hola, chicas!
Todos, alguna vez, hemos tenido que recurrir alguna medida nueva o desesperada, como último recurso, para poder llevar a cabo alguna tarea o cumplir algún objetivo planteado.
Esto, por supuesto, ni es fácil de hacer ni tampoco es recomendable; teniendo en cuenta que cada habilidad o conocimiento que adquirimos, necesita tiempo de estudio y de práctica para poder dominarlo a la perfección.

Por tanto, aunque sí podamos aprender algo bajo presión, eso no quiere decir que sea algo bueno lo que hagamos en ese momento con esa habilidad recién adquirida.
En mi caso, la experiencia más reciente que tuve fue la de aprender a manejar el powerpoint y a realizar presentaciones con animaciones, tablas y diagramaciones incluidas.
Como he dicho anteriormente, me encuentro revisando mi tesis doctoral sobre la “Metodología de la enseñanza de la práctica de conjunto en la enseñanza de guitarra para estudiantes de nivel medio superior”.

El motivo de que tuviera que aprender a realizar este tipo de presentaciones, bajo presión, fue debido a que un día me llamó mi tutora y me dijo que me había inscrito, para realizar una presentación de mi proyecto de tesis, en un congreso internacional. Por tanto tenía que presentar un resumen de mi tesis y realizar una intervención de 20 minutos, apoyada con un una presentación de diapositivas en powerpoint.
Y solo tenía dos días para prepararme.

Por suerte para mí, cuento con la ayuda de mi esposo, quién, en solo una tarde, me ayudó a preparar esta presentación y me enseñó lo básico del manejo de esta herramienta de Office.
Con el paso del tiempo, he continuado adentrándome en la confección de presentaciones de diapositivas en powerpoint.

Ya en estos momentos manejo con soltura las aplicaciones y potencialidades que me brinda el powerpoint.
Sin embargo, en aquel entonces, cuando tuve que aprender en pocas horas a manejar una nueva herramienta de trabajo, bajo la presión de que fuera presentada en un congreso internacional, fue una experiencia que uno quisiera tener que repetir.
Aquella ocasión me salió bien porque tuve ayuda, pero no creo que ese sea siempre el caso.

Mi recomendación para todas, sería que siempre que tengan la oportunidad de posponer alguna emergencia, pues hágalo, porque es preferible no hacer nada, a la opción de hacer algo mal o mediocre.
Créanme, yo estuve a punto de hacerlo. Por suerte, como ya dije,me salió bien; pero no pienso volver a arriesgarme.