Hace 3 años aproximadamente escribí mi último post aquí en esta plataforma. Estuve flotando entre la vida y la muerte durante este tiempo.
En el transcurso de la vida estamos siempre "esperando" algo, que sucedan los procesos: que crezcan los dientes del bebé, que crezcan los pelos del pecho y la barba, que crezcan las plantas, que crezca la economía, etc. Ahora hago esta pregunta: ¿lo estamos esperando con fe, con certeza de que lo recibiremos, con plena convicción? En muchas áreas de nuestra vida estos procesos de crecimiento son naturales, y de ninguna manera se pueden violentar por mucha voluntad que le apliquemos...hay procesos biológicos que ocurren a nivel celular que son imperceptibles a nuestro racionamiento y sin embargo hay una producción gigantesca de material genético, moviéndose, transformándose e ingresando nuevamente al sistema que lo regenera como aguas en un aliviadero ....no obstante hay estímulos que recibimos durante procesos lentos, que parecen no moverse en lo absoluto, pero en la conciencia hay impresa una señal que dice: "Y sin embargo se mueve" que recuerda al ultimátum de la ciencia frente la intemperancia del hombre en sus encierros de antiguos y oscuros credos...pero por más que quieran obstruir el paso de la fe, ella ejerce un empuje y se incorpora en realidades "increíbles" como una sustancia que tiene falanges, tacto y agarre como una mano perfecta, para que no le sea absurda a los hombres naturales la actitud de los creyentes al orar con sus manos en forma de vasija en el que Dios depositará el tesoro de su poder, el don de la vida plena.
Es cierto que a modo de selección natural, las cosas menos importantes e intrascendentales se van decantando y desconectando de ese núcleo radiactivo de vida...lo que muere en el proceso no es menos importante porque tuvo su momento de vigor y utilidad, cosa valiosa en comparación con cosas que sobrepasan su vida útil en estado inactivo.
Ciertamente hay una repercución que va en ascenso desde la física imperceptible a la proyección en el ámbito espiritual que no podemos negar aunque no es visible a nuestros ojos físicos.
Todo está conectado según la creación de Dios, todo tiene un centro y un mover espiritual, aunque sea más evidente la física de las leyes de gravitación universal expresadas por Newton...
No podemos despegarnos de la Vía de la Verdad una vez que la conocemos y andamos por ella con la licencia de conducción otorgada por Dios.
No podemos contradecir lo que el Creador de nuestras almas ha venido mostrándole a la humanidad con hechos contundentes sobre su naturaleza sobrenatural y eterna...
La vida, su madeja, sus hilos, sus filamentos, su sustancia es significativa sólo en la medida que conocemos al Creador, al Dios eterno que ha preparado para nosotros un "hogar verdadero", no hecho de manos donde puedan minarla y hurtarla los ladrones.
No tenía conciencia mientras respiraba por un inhalador de oxígeno...ahora siento temor al pensar qué habría sido de mí sino hubiese conocido a mi Creador...estoy segura que haberlo conocido cambió el final de mi vida, mi historia.
Y estando en la condición de "paciente" se hace más efectiva la incorporación de esa sustancia de la fe a modo de órgano trasplantado en lugar del órgano extirpado.
Se ha hecho visible la fe, se ha mostrado como órgano suprasencible que manifiesta la presencia de Dios, la Gloria cercana y alcanzable para aquellos que la anhelan.