Amigos de HIVE, yo sigo en Venezuela y estoy feliz y pleno, sí, así me siento, aunque en algunas ocasiones siento rabia y tristeza, al ver cómo mi gente sufre, el país cada vez se deteriora más y la corrupción abunda y se vuelve más dominante.
Aún así, me sacudo el colapso emocional y observo lo que estamos haciendo como familia educadora y formadora IAFO, eso que no se publica ni promociona como éxito o triunfo, pero que sé que es maravilloso porque es educativo y quien siembra en esa área nunca pierde.
Desde antes de la pandemia era díficil desarrollar iniciativas en Venezuela, sobre todo aquellas que se alejan del partidismo político, y con la pandemia se agudizó, pero aún así apostar por lo que te apasiona, hacer lo que te gusta y junto a quienes creen lo mismo que tú es el camino de la plenitud y felicidad.
Es por ello que afirmo que me siento feliz y pleno en Venezuela, que aún podemos hacer muchas cosas, arriesgarse e innovar aún es viable a pesar de la tristeza, angustia o rabia que podamos llegar a tener, pero si creemos en nuestra gente el esfuerzo vale la pena, si amamos lo que hacemos, la entrega vale la pena.
No estoy diciendo que sea fácil, porque no lo es ni lo será, solo digo que podemos hacer y que ello exige disciplina, constancia y mucha inteligencia emocional para poder sortear cada adversidad, salir fortalecidos y mantener el enfoque.
Los venezolanos estamos en una época de oscuridad, pero podemos ser la luz que muchos esperan y que ayude a disipar este doloroso momento.
Fotos del post tomadas con mi Iphone 6S y editadas en PSD
Banner elaborado en PSD con fotos propias y logo de IAFO
Logo Instagram