ESPAÑOL
Saludos amigos y mamás azules, espero estén muy bien, hoy paso por acá a contarle que encontré una excelente doctora para Mathias, eso me tiene muy feliz, los coloco en contexto.
Mathias, mi hijo azul, nació con un solo riñón, cuando estaba pequeño lo vio su nefrólogo, la cual en una oportunidad le dio el alta médica, sin embargo a pasar del tiempo Mathias ha crecido, su peso ha aumentado, y con su condición decidí llevarlo de nuevo a su nefrólogo, pero quería una que estuviese actualizada en cuanto a la condición de autismo, porque soy de las que piensa que cuando un niño tiene dicha condición todo debe ir engranado, para que un medicamento o una practica no afecte ni el comportamiento ni la salud, pues les cuento que logré encontrar a la doctora indicada.
Adriana, es una doctora pediatra, con especialidad en nefrología, pero no solo eso, algo que llamo mucho mi atención fue que, aunado a esto, ellas es mamá azul, así que, a mi parecer esta mas comprometida y tiene más conciencia de lo que es el autismo.
Llegamos a su consulta y comenzamos con las preguntas sobre la salud de Mathias, al entregarle su informe neurológico, para que ella viera los medicamentos que le había mandado el neurólogo concordó conmigo en cuanto a que no nos gustaron esas medicina, respetando siempre la opinión de cada especialista, pienso que se debe agotar los recursos para llegar a esos medicamentos que, de una u otra manera llegan al Sistema Nervioso Central, así que ella me recomendó comenzar con multivitamínicos específicos, sobre todo con la vitamina B6, omega3, Vitamina D y probióticos, que son aquellas vitaminas que, en las personas con autismo tienen deficiencias.
También reforzó la importancia de la dieta, le comenté que él no comía dulces, sus harinas son sin gluten, no tomaba jugos, solo comía las frutas y sus meriendas eran tostones, cotufas, y galletas e una marca muy famosa acá en Venezuela llamada HARINANA, que todo lo que saca es especial para personas celiacas, ella estuvo de acuerdo con toda esta parte.
Le mandó a hacer unos exámenes especiales de orina y me refirió para una gastroenterólogo para trabajar en conjunto.
Al finalizar la consulta, la doctora quedó enamorada de Mathias, le pidió un abrazo, y él con gusto se lo dio, hasta se dejo tomar una foto y luego le dio un beso.
Ha sido una de las pocas veces que quedo tan satisfecha con una consulta médica, de verdad me alegro mucho y doy gracias a DIOS, por haberme puesto en camino a esta doctora, todos los especialistas deberían tener conocimiento y sensibilización hacia la condición del espectro autista, seria algo maravilloso.
Gracias por leer parte de mí, les envío un abrazo cargado de bendiciones.
ENGLISH
Hello, friends and fellow moms of children with blue skin—I hope you’re all doing well. I’m stopping by today to tell you that I found an excellent doctor for Mathias, which makes me very happy. Let me give you some background.
Mathias, my blue son, was born with only one kidney. When he was little, his nephrologist examined him and eventually discharged him. However, as time went on, Mathias grew up, his weight increased, and given his condition, I decided to take him back to his nephrologist, but I wanted one who was up-to-date on autism, because I’m one of those who believes that when a child has that condition, everything has to be in sync so that a medication or treatment doesn’t affect either their behavior or their health. Well, I’m happy to tell you that I managed to find the right doctor.
Adriana is a pediatrician specializing in nephrology, but that’s not all—something that really caught my attention was that, in addition to this, she’s a “blue mom,” so, in my opinion, she’s more committed and has a better understanding of what autism is.
We arrived at her office and began by asking about Mathias’s health. When I handed her his neurological report so she could see the medications the neurologist had prescribed, she agreed with me that we didn’t like those medications. While always respecting each specialist’s opinion, I believe we should exhaust all options to find medications that, in one way or another, reach the central nervous system, so she recommended that I start with specific multivitamins, especially vitamin B6, omega-3, vitamin D, and probiotics—which are the vitamins that people with autism are often deficient in.
She also emphasized the importance of diet. I told her that he doesn’t eat sweets, his breads are gluten-free, he doesn’t drink juice—he only eats fruit—and his snacks consist of tostones, popcorn, and cookies from a very famous brand here in Venezuela called HARINANA, which makes products specifically for people with celiac disease. She agreed with all of this.
She ordered some special urine tests and referred me to a gastroenterologist so we could work together.
At the end of the appointment, the doctor fell in love with Mathias; she asked for a hug, and he gladly gave it to her. He even let her take a photo and then gave her a kiss.
It has been one of the few times I’ve been so satisfied with a doctor’s visit; I’m truly very happy and I thank GOD for leading me to this doctor. All specialists should have knowledge and awareness of autism spectrum disorder—it would be wonderful.