Hace años tomé estás fotos desde el piso 12 de un edificio al atardecer. La idea no era hacer una obre de arte pero me gustó el resultado y espero que a ustedes también.
Esta es la primera:
En esta se puede apreciar la nobleza que tiene la luz del sol cuando está en esa posición, envía un mensaje de calma y tranquilidad tan fuerte que te hace creer en el bienestar de las cosas aún cuando no es así.
Esta es la segunda:
Soy de esas personas fanática de los atardeceres con colores intensos que te dicen todo y a la vez no dicen nada, es cuando único podemos mirar al sol a la cara sin entrecerrar los ojos, es una sensación maravillosa para mí.
Por último pero no menos importante está la tercera imagen que logré capturar y que para mí muestra que las heridas de la vida ya sean tangibles o intangibles, tienen un propósito y que ese puede ser dejar salir o entrar la luz, es luz que todos necesitamos, que brilla como si no existiera otra cosa, luz que todos debemos ser capaces de ver....