Naturaleza Muerta
Tengo fijos mis pensamientos en la montaña bendita. Tengo fijo mis pensamientos en la ausencia de tantas especies dueños del paraíso terrenal. Tengo anclada la idea que pronto estarán de vuelta y juntos volveremos a disfrutar.
Mis compañeras de camino y yo nos hemos preguntado dónde están los animalitos. Una y otra vez formulamos la misma pregunta. No soy yo sola quien percibe esa ausencia, mis amigas también.
Hemos compartido varias ideas, una de ellas es la muerte de muchos por la situación de quemas indiscriminadas, otra teoría puede ser la sequía, no ha llovido mucho y las tierras están aún secas, apenas han ramificado algunas plantas y flores. Los animales no pueden permanecer en estas condiciones pues morirían de hambre y seguramente se sentirían inútiles por no poder cumplir con sus funciones dentro del planeta. Son ellos muy inteligentes, marchas como nómadas a buscar las formas de cómo sobrevivir en medio de cada crisis. No huyen, no son cobardes, simplemente buscan adaptarse a otros medios, sin miedos y conscientes de que podrán seguir adelante.
Aún así, todas estas conjeturas altamente aceptables, deja a los amantes de la naturaleza con muchas preocupaciones. Las montañas desvestidas corren peligro. Lo depredadores están más activos, para ellos es más fácil cazar a sus presas. Este comportamiento animal es natural, pero da tristeza ver cuando alguno de ellos cae en la garras de otro, además si no los mata, los deja indefensos como este burro visto hoy en la montaña.
Sus patas están maltratadas, los vampiros los muerden y debilitan su cuerpo, así nos contó el señor José Ricardo. Dijo que siempre rondan por allí los vampiros y los animales más grandes están como carne de cañón.
Otro quien salió huyendo y al parecer muy maltratado fue este sapo. La piel de estos animales son muy sensibles es por ello que buscan siempre lugares húmedo para mantenerse hidratados. Este ha sido víctima del fuego, se nota su cuerpo algo chamuscado.
Lo mismo debió haber pasado con este otro, pero, no corrió con la misma suerte, algún vehículo pasó sus ruedas por encima de él.
El pleno camino también yacían muertos dos animales más, una pequeña culebra que no tenía su cabeza y un conejo silvestre.
Todo el espectáculo de hoy confirma sobre este tema de riesgo que viven los habitantes de la montaña, cada especie consigue sus nichos en donde más les convenga por eso es importante tomar consciencia y cuidar la naturaleza como si fuésemos nosotros mismos.
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. Fotos de mi propiedad, tomadas desde mi teléfono Samsung J7 en Caracas-Venezuela