En los países con las 4 estaciones, los atuendos en época de frío suelen ser "enemigos" de los tatuajes, pues entre tantas capas de ropa suelen quedar tapados en lugar de exhibidos, que es una de las finalidades implícitas al momento de realizarse un tatuaje.
Por eso, aprovechando el verano, muchas personas lucen sus tatuajes de manera inconsciente, quedando a discreción de los cazadores de diseños en tinta como yo, que me las ingenio para llevarme un recuerdo de mi osadía a través de la cámara de mi celular.
Y es que esa adrenalina al querer tomar una foto sin ser descubierta es maravillosa, sobre todo porque me mantiene atenta en la calle, más allá de las razones de seguridad obvias, logrando ver tesoros que otros dejan pasar de largo, no solo en la piel de los demás, sino en muchos rincones de la ciudad.
Mis travesuras de cacería en esta oportunidad fueron en el transporte público mientras hacía diligencias, y aunque en muchos casos me consigo con las mismas personas, siempre encuentro algún nuevo tatuaje que llevarme a casa en mi celular.
Esta primera foto es mi favorita, pues pareciera estar asomándose tímidamente, aunque la verdad es que con este tatuaje casi soy descubierta, pues la estrategia de estar enviando un mensaje ya resulta sospechosa para quienes son mis objetivos.
Confieso que cuando están parados en el colectivo es mucho más fácil lograr una foto, pues las personas están más pendientes de no caerse, y yo puedo tomarme el tiempo de enfocar y lograr buenas tomas. Aunque también el uso del celular es un gran aliado para mis propósitos.
Y a diferencia del chico que aprovecha el viaje para dormir, esta cazadora siempre va activa para lograr sus presas. Si no, para prueba está este botón.
Un diseño bastante particular, pero que queda muy lindo en contraste con el tono de piel de quien lo lleva.
Esta es una prueba de que uno solo no basta, pues cuando tienes la primera experiencia en una sala de tatuajes, queda ese gusto por volver a repetir. En mi caso, que me he quedado solo con uno, confieso que me gustaría tener algún otro diseño, pero el trato fue tener solo uno, y porque en su momento tenía un significado dar este paso.
Esta foto ha sido una sorpresa al momento de hacer esta publicación, pues al tomarla mi atención fue hacia la pierna que sale en primer plano, pero cuando la vuelvo a ver para escribir al respecto, encontré un segundo tatuaje en la del siguiente pasajero!
Y finalmente, otra muestra de lo hermoso que puede resultar tener estos adornos poco convencionales en la piel. Todo en un solo tono, pero con diferentes estilos.
In countries with four seasons, cold weather clothing tends to be the “enemy” of tattoos, as they are often covered up by layers of clothing rather than displayed, which is one of the implicit purposes of getting a tattoo.
That's why, taking advantage of the summer, many people unconsciously show off their tattoos, leaving them at the discretion of ink design hunters like me, who manage to capture a souvenir of my daring with my cell phone camera.
The adrenaline rush of trying to take a photo without being discovered is wonderful, especially because it keeps me alert on the street, beyond the obvious safety reasons, allowing me to see treasures that others overlook, not only on other people's skin, but in many corners of the city.
My hunting escapades on this occasion took place on public transport while I was running errands, and although in many cases I come across the same people, I always find a new tattoo to take home on my cell phone.
This first photo is my favorite, as it seems to be peeking out shyly, although the truth is that with this tattoo I am almost discovered, as the strategy of sending a message is already suspicious to those who are my targets.
I confess that when they are standing on the bus, it is much easier to take a photo, because people are more focused on not falling over, and I can take my time to focus and get good shots. Although using my cell phone is also a great ally for my purposes.
And unlike the guy who takes advantage of the trip to sleep, this hunter is always active to catch her prey. If not, this button is proof.
A rather unusual design, but one that looks very nice in contrast to the skin tone of the wearer.
This is proof that one is not enough, because when you have your first experience in a tattoo parlor, you are left with a desire to repeat it. In my case, I only got one, but I confess that I would like to have another design. However, the deal was to only get one, and at the time, taking this step had a special meaning.
This photo was a surprise when I posted it, because when I took it, my attention was drawn to the leg in the foreground, but when I looked at it again to write about it, I found a second tattoo on the leg of the passenger next to him!
And finally, another example of how beautiful these unconventional skin decorations can be. All in one tone, but with different styles.
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