Vivimos en un mundo donde el éxito económico, donde trabajar hasta alcanzar metas materiales y escalar lugares de poder, como ascensos laborales, títulos y sobresalir por logros no está bien visto, pues socialmente se cree que quién trabaja tanto para alcanzar esos objetivos lo hace desligado a los sentimientos de amor.
Cuando la verdad es todo lo contrario, el camino al éxito no es fácil, así que mantenerse en ese camino es un acto de amor, amor personal, amor a lo que haces, amor a tus sueños, amor al éxito y además tener un entorno saludable que te impulse.
Cuándo nos rodeamos de personas motivadoras, cuando tenemos un entorno saludable y amoroso, lograr nuestros objetivos y alcanzar el éxito es mucho más fácil además que serán logros compartidos, porque si bien es cierto que existen personas que alcanzan sus objetivos desde una posición fría, calculadora y amargada, también es cierto que ese éxito no es perdurable en el tiempo.
Porque el éxito de la vida tiene muchos factores que influyen tanto positivamente como negativamente, y lo que hace la diferencia en el viaje son los sentimientos de la persona.
Una persona inteligente, mentalmente saludable, que tiene planes de éxitos trata de tener un entorno sano, motivador, donde pueda sentir apoyo y bienestar, porque gran parte del éxito de una persona comienza en las bases de sus relaciones.
Cuando tenemos un entorno amoroso, el objetivo para alcanzar el éxito es mucho más motivador, porque no es simplemente tener un trofeo, un título o un puesto, es un logro compartido, es bienestar económico, es paz personal, familiar, de pareja y de amistad... Éxitos sin propósitos son frágiles, son vacíos y a veces ni siquiera se tiene un entorno para sustentarse, no hay con quién celebrar los logros, ni comentar las victorias.
Así pues que sin duda alguna el amor es inherente al éxito, quien diga lo contrario es porque sencillamente no está enfocado realmente en surgir, ni tiene claro el camino y además le teme al tiempo, porque el camino al éxito no es fácil y socialmente se nos ha vendido que "el que se enamora pierde" cuando en realidad el amor es un agente que impulsa.
Una persona enamorada de sus objetivos, no se detiene en el tiempo, en los tropiezos, en los días grises... Ya que su corazón está blindado por la energía necesaria para seguir, es un corazón resiliente, con suficiente bienestar para poder mantenerse en el camino.
Claro está también hay personas que sin sentimientos de amor se mantienen firmes hasta lograr lo que desean, pero estas personas tienden amargarse cuando hay un día difícil, cuando el tiempo es más largo o cuando los logros no son tal como lo desean.
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Así pues que cada uno de nosotros tiene en sus manos la posibilidad de decidir cómo quiere que sea su éxito, como un camino plano, en frialdad y soledad o tomar las riendas de su vida y caminar al éxito en paz, con amor y en compañía.
❤️❤️❤️❤️English Version.❤️❤️❤️❤️
We live in a world where economic success, working hard to achieve material goals and climb the ladder of power—with promotions, titles, and outstanding accomplishments—is frowned upon. Society often believes that those who work so hard to reach these objectives are detached from feelings of love.
However, the truth is quite the opposite. The path to success is not easy, so staying on it is an act of love: self-love, love for what you do, love for your dreams, love for success, and also having a healthy environment that supports you.
When we have a loving environment, the goal of achieving success is much more motivating, because it's not simply about having a trophy, a title, or a position; it's a shared achievement, it's financial well-being, it's personal, familial, romantic, and platonic peace... Successes without purpose are fragile, they are empty, and sometimes there isn't even a support system to sustain them, no one with whom to celebrate achievements or share victories.
Therefore, without a doubt, love is inherent to success. Anyone who says otherwise is simply not truly focused on rising to the top, doesn't have a clear path, and is also afraid of time, because the road to success is not easy, and society has sold us the idea that "whoever falls in love loses," when in reality, love is a driving force.
A person in love with their goals doesn't let time, setbacks, or gray days stop them... Because their heart is fortified with the energy needed to keep going; it's a resilient heart, with enough well-being to stay on the path.
Of course, there are also people who, without feelings of love, remain steadfast until they achieve what they want, but these people tend to become bitter when there is a difficult day, when time is longer, or when the achievements are not as they wish.
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So each of us has the power to decide what kind of success we want, whether it's a flat road, cold and lonely, or taking the reins of our lives and walking towards success in peace, with love and in company.
Texto traducido al inglés en Traductor de Google