Es bastante curioso que de cierta manera (y en gran medida) la humanidad ha evolucionado gracias a que algunos hombres y mujeres han creado tecnologías que faciliten la vida del ser humano, en resumidas cuentas, que nos generen comodidad en el diario vivir, pero a la vez, esto mismo, la comodidad, sea algo que nos peda llegar a limitar nuestro desarrollo, esto es por si solo bastante paradógico.
Es por esto que quiero participar en la iniciativa Esa vida nuestra №33 El poder de la incomodidad que nos ha traído , en la que podemos compartir esas vivencias que la comodidad nos ha permitido, y seruro que no siempre son para estar mejor, sino que con el paso del tiempos er terminan conviertiendo incluso en una piedra de tranca en nuestra evolución, no sé si esto les ha pasado.
Disfrutar de la comodida que nos puede proveer los logros alcanzados por nuestros esfuerzos laborales, académicos, es algo que todos tenemos derecho, porque al final pienso que la vida se trata de una sucesión de esfuerzos para perseguir metas, y luego, al conseguirlas, ponernos otras para ir en busca de ellas. El problema surge cuando nos conformamos, cuando dejamos de buscar, algo que por lo general ocurre porque nos sentimos cómodos con lo conseguido, lo cual no está mal, pero tiene sus matices.
"Cuanto más cómodos estamos, menos aprendemos." — Robin Sharma
Tal como dice Sharma, si nos ponemos muy cómodos, definitivamente, ese proceso de aprendizaje puede estancarse, y puede que no esté del todo de acuerdo conmigo, porque si estamos en situación privilegiada, algo que usualmente se relaciona con la comodidad, puede que no se quiera mover de ahí, es normal, la comodidad atrapa, pero si ya tiene un grado de solvencia, de solidez en su trabajo, ¿va a querer aventurarse a otra cosa?, lo veo un poco difícil, pero ¿quiere esto decir que la comodidad necesariamente nos hace estancannos?
¿Que creen ustedes?, lo que suele ocurrir es que si, cuando logramos esa comodidad que tanto anhelábamos, de alguna u otra manera el esfuerzo por aprender pone freno, pero también es cierto que podemos desde la comodidad facilitarnos el proceso para dar un paso más allá de donde estamos, y en teoría debería ser menos traumático y doloroso, aunque no siempre va a ser necesariamente así.
Pero la comodidad nos hace querer seguir así, e incluso cuando no lo estamos, nos hace ir en busca de ella, la mayoría de las veces. Pero ¿es realmente la incomodidad una fuerza que nos mueve?, en muchas personas se puede ver que enfrentan una gran lucha interna, en la que se confrontan los miedos, las limitaciones personales, contra la incomodidad, y dependiendo del factor que más peso tenga, será lo que prevalecerá.
Hay condiciones en las que una persona, por mucha incomodidad que tenga, no sale de ella, porque los miedos a enfrentar cosas nuevas es más grande que la misma incomodidad, entonces no actuará y optará por adaptarse, pero hay quienes para evolucionar se generan su dosis diaria de incomodidad, porque los saca de su zona de confort, incluso hay tendencias como las de bañarse en agua helada que van en esta línea, cada persona debe ver que le funciona, obviamente, porque como la mayoría de cosas en la vida, no se trata de una receta que sirva para todos.
Pero en lo particular, si creo que la incomodidad hace que las personas se muevan, primero a nivel interno, en lo mental, hay algo que le dice que no está bien lo que está pasando, y luego viene el proceso de exteriorizar todo lo pensado, para salirse de esa situación, pero es aquí donde entran otros factores, no siempre se concreta la actuación y hay quienes permanecen en esa incomodidad, así como hay quienes dan el paso para buscar salir, cada historia es diferente.
Quiero compartir una historia personal en este sentido, cuando llegué de Venezuela, tuve que hacer un proceso largo de homologación de mi título profesional aquí en Colombia, llegué a vivir a casa de un amigo, a trabajar en una tienda de venta de televisores. Después de vivir en casa de mi mamá, que puedo decir casa propia, de estar trabajando como médico, la incomodidad que me generó ese cambio fue mucha, y aunque agradezco haber tenido donde llegar y haber conseguido un trabajo para poder cubrir mis gastos básicos, fácil no fue, cómodo tampoco.
En esta situación tenía que adaptarme a esa incomodidad y buscar los puntos positivos del proceso, porque de no ser así, habría terminado enfermo. Pero si tenía claro algo en mente, y era agilizar mis papeles ara hacer lo que quería hacer y tener más comodidades. Así que puedo decir que en efecto, verse en situaciones incómodas nos hace mover, pero también nos hace valorar lo que teníamos. Siempre hay contrastes en la vida, por lo que de todo se aprende, auque sin dudas más se aprende de las incomodidades.
Aquí termino mi publicación, les deseo a todos un bonito día. Quiero aprovechar la oportunidad de invitar a participar en esta iniciativa a y
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