Si nos vamos a lo netamente antropologico, pienso que desde nuestro origen como seres humanos, hemos tenido una dualidad implícita, en una especie de lucha o de integración que nos define.
Por un lado, la razón, esa que nos hace propiamente ser humanos y colocarnos en lo alto de los seres vivos, al menos así lo veo, el hecho de poder pensar nos coloca por encima del resto de animales, porque al final no dejamos de serlo, y en esencia es porque también tenemos esa parte instintiva, propia de los animales y que traemos desde nuestros antepasados como herencia en el comportamiento.
Tal como lo menciono en su publicación Reconectar con los Instintos, la escuela, la ética, la moral, y todo el conjunto de interacciones que tenemos a lo largo de nuestra vida, digamos que "adormece" nuestros instintos, y le da más peso a la razón, espero que todos me sigan hasta aquí.
Básicamente, el instinto nace con nosotros, la razón se construye con los años. El instinto es rápido, es primitivo, es visceral, en pocas palabras, es animal, en cambio, la razón es lenta, es calculadora, es consciente. Pero ambas características nos habitan.
El instinto siempre, desde que no habíamos evolucionado tanto, nos mantuvo vivos, nos permitía reaccionar rápidamente ante los peligros, y es aún una de sus funciones, entonces si estoy de acuerdo cuando dice que "Cuando dejamos adormecer nuestros instintos, nos estamos desconectando de la vida", porque siendo algo tan importante desde nuestros orígenes para la supervivencia, tiene una función necesaria para aferrarnos a la vida, y dejar que se duerman, nos pone en desventaja.
Pero también es cierto que, en teoría, viviendo en un mundo más civilizado, la razón debería prevalecer, ya que interactuamos como humanos desde la lógica, desde lo emocional muchas veces, pero no desde lo instintivo animal, aunque lógicamente, hay aquí muchos matices.
En algunas oportunidades muchas personas suelen cometer acciones que no se esperan de ellos, porque anulan la razón y dan paso a lo más primitivo de ellos, así que la lógica o la razón tienen su función protectora en algunas oportunidades, pero también el instinto de supervivencia nos mantiene activos, de hecho, sin este no hubiésemos podido sobrevivir como especie, ¿o acaso si?.
Vivimos en un a constante dualidad, y en realidad es lo que pienso que nos diferencia más del resto de los animales, Pero… entre la razón y el instinto: ¿cuál es más confiable? ¿Quién tiene la verdad?, es una respuesta difícil de dar, porque a veces, el instinto nos puede llevar por caminos que parecen irracionales, pero que resultan ser lo mejor. Otras veces, nos hace actuar de maner impulsiva, y luego nos lamentamos.
Por otro lado, puede protegernos del error de actuar de manera impulsiva, pero también puede paralizarnos con un montón de dudas que nos impiden actuar, entonces, puede ser difícil llegar al necesario equilibrio.
Pienso que es necesario escuchar y manejarnos entre ambas, son necesarias las dos en nuestras vidas. Debemos aprender a reconocer cuando el instinto nos habla desde el miedo, o cuando lo hace desde la protección, así como también saber cuándo la razón nos protege o, por el contrario, simplemente posterga lo inevitable.
Al final, somos humanos, necesitamos de ambas, parcializarnos totalmente a un lado creará un desequilibrio, probablemente sean esos extremos los que nos generan caos mental, que terminan por expresarse en cosas terribles que ocurren en el mundo, no sé, creo que el equilibrio entre ambos es lo que da forma a nuestras decisiones más profundas e importantes a lo largo de nuestras vidas.
Espero que esta publicación aporte valor a la discusión, se bien que es un tema complejo, pero desde nuestras vivencias podemos autoanalizarnos y compartir nuestra visión al respecto. Que pasen un bonito fin de semana.