Leí o escuché por ahí, en alguna parte, que enojarte con alguien es dejarle ganar, o algo así, pero por otro lado hay muchos que dicen que no es bueno reprimir nuestros sentimientos, y esto de las opiniones encontradas se da en casi todo.
Hay quienes dicen que el desayuno es la comida más importante del día, y otros que no. Unos dicen que las grasas son malas otros dicen que son buenas, o al menos algunas de ellas. Hay quienes dicen que hay que ahorrar para el futuro, mientras otros te dicen que disfrutes el presente, porque el futuro ni siquiera sabes si va a llegar.
Y así nos podríamos seguir por horas, enlistando opiniones encontradas, y muchas veces incluso bien fundamentadas, de casi todo. ¿Quién tiene la razón? Todos y nadie. ¿Qué debo hacer entonces? Yo digo que lo que creas que es mejor a partir de la información que tienes. ¿Esto me garantiza la mejor decisión? No necesariamente, pero si la mejor en ese momento, y es que como diría Einstein: "todo es relativo".
Desafortunadamente no podemos leer el futuro, y nunca sabemos si nuestra decisión fue la correcta, y cuando parece no serlo aparece el "si yo hubiera...", a lo que otro (probablemente alguien como yo) contestaría: "el hubiera no existe".
Y es cierto. En el mundo físico, el mundo real, el hubiera no existe. Pero en nuestra mente, en nuestra imaginación, es el rey. El hubiera sirve para auto-flagelarnos cuestionándonos todo. Pero también sirve como llave para crear realidades alternas a las cuales escaparnos.
¿Qué sería de los sicólogos sin el hubiera? Seguramente tendrían menos trabajo. Pero, ¿Qué sería de los escritores sin el hubiera? Probablemente escribirían menos también. Las cosas suelen tener dos caras, una buena y una mala, y el hubiera no es la excepción.
Bien empleado puede ser un gran motivador, un gran pretexto para explorar posibilidades de todo tipo, pero mal empleado puede ser peligroso, incluso un arma en las manos equivocadas, y esas manos equivocadas muchas veces son las propias.
Yo hace mucho que renuncié al hubiera, por salud mental; pensar en lo que pudo ser nunca ha sido la mejor experiencia, en el mejor de los casos me lleva a una sana melancolía, o saudade como le llaman los brasileños, pero en el peor me hace cuestionarme cosas que rara vez traen algo positivo, excepto cuando me permiten aprender de mis errores, pero unos que ya no puedo corregir, solo evitar cometer de nuevo.
El 'hubiera malo' es como una comezón difícil de quitar, así que trato de evitarla al máximo, pero el 'hubiera bueno' es como una puerta a otros mundos, unos que disfruto explorar y en los que me gusta perderme.
Viene a mi memoria la película de 1998, 'Sliding Doors', protagonizada por Gwyneth Paltrow y John Hannah, que en español se tradujo como 'Si yo hubiera', que nos muestra dos vidas en paralelo a paritr de las diferentes decisiones de los protagonistas, mostrándonos el hubiera en paralelo a la historia real.
Y no puedo evitar pensar también en la serie de comics 'What if...' de Marvel, en donde se nos presentan historias alternativas a las tradicionales de Marvel. Por ejemplo 'What if... Spiderman was evil' (Que tal si... el Hombre Araña fuera malvado).
Y ya llegando al 'meta-hubiera', ¿Qué tal si yo hubiera escrito este post sin que mi inconsciente se acordara de la iniciativa de
? Esto hubiera acabado siendo una publicación de desahogo, como originalmente lo iba a ser, sobre los sin sabores de la docencia, en vez de ser este pseudo ensayo sobre el hubiera, el what if.
Pero eso es lo bonito de la escritura, el 'hubiera' siempre ronda y a veces se convierte en el 'es', dando pie a sorpresas inesperadas, por lo general agradables, como en esta ocasión. Pero antes de que pase algo más, o se nos atraviese otro hubiera, me despido. Muchas gracias por leerme y hasta la próxima.
©bonzopoe, 2023.
Si llegaste hasta acá muchas gracias por leer este publicación y dedicarme un momento de tu tiempo. Hasta la próxima y recuerda que se vale dejar comentarios.