Me he puesto (de nuevo) a agregar libros a mi colección digital, que se acerca ya a los 10,000 títulos, que obviamente nunca terminaré de leer, pero que no puedo evitar incrementar en cantidad, y porque no decirlo, en calidad. Si a esto sumo mi colección de películas y series guardadas en cd's, dvd's y discos duros, mi colección de videojuegos, perfumes, y música, creo que puedo afirmar que soy un hombre de pasiones, pero también de compulsiones.
De repente me intereso tanto en algo, que dejo de lado casi todo para sumergirme en ello. Esto me ha pasado, además de los citados ejemplos, también con la escritura, el jogging, la creación musical digital, y seguramente otras cosas que ya no recuerdo en este momento. Lo que me ha hecho investigar casualmente, pero de manera constante, sobre la conducta de los seres humanos, y me ha hecho interesarme en la sicología, que para variar, ha sido una de mis pasiones también. Tanto así que llegué considerar estudiarla y ejercerla como una segunda profesión (la primera es la arquitectura).
Fruto de esta investigación, casual pero constante, fue el descubrimiento de las personas multipotenciales, que suelen cambiar de interés y/o pasión con cierta frecuencia, y ya que "agotan" todo lo que pueden saber, o les interesa de algo, pasan a otra cosa o tema, y así sucesivamente. A partir de lo que he investigado, tengo parte de las características de un multipotencial, pero no todas, así que no creo serlo, al menos no del todo.
Me topé también con los perfiles de personalidad de la clasificación Myers Briggs, y descubrí, eso sí con toda certeza, que pertenezco a la segunda personalidad menos común del mundo, la INFP, apodada el "mediador", lo que me permitió entenderme mucho mejor, y le dio sentido a muchas cosas que siempre he experimentado sin saber bien porque.
Las personas INFP son idealistas y altruistas, poseen un mundo interior rico, son soñadores y creativos natos. Son guiados por un fuerte marco de valores personales, y suelen ser reservados y profundos, pero apasionados con las personas y cosas que les importan. Suelen batallar con la rutina, les cuesta lidiar con entornos demasiado rígidos y competitivos, pueden ser muy vulnerables a las críticas, y tienden al aislamiento. Cada vez que veo un video o leo sobre las personas INFP, no puedo evitar pensar que están hablando de mí; es algo que no deja de sorprenderme.
Descubrí también que además de los hombre alfa y beta, hay otras categorías, pero la que más ha llamado la atención en los últimos años, es la personalidad sigma, por ser la más "rara" y porque muchos famosos caen en esta categoría. Algunos de ellos son Steve Jobs, Elon Musk, Bruce Lee, Albert Einstein, y el que actualmente se considera el arquetipo del hombre sigma: Keanu Reeves. También algunos personajes de ficción, caen en esta categoría, siendo posiblemente el más famosos, el agente 007, James Bond.
Las características del 'hombre sigma' son similares a las del perfil INFP. Es el clásico "lobo solitario", profundamente independiente, ignora las jerarquías sociales y se maneja a partir de reglas propias, por lo que suele ser considerado raro o rebelde. Es muy inteligente y adaptable, muy reservado sobre su vida personal, por lo que suele ser considerado misterioso, y no suele seguir las tendencias. En resumen es alguien que va por la vida a su manera, sin importarle lo que piensen y/o digan los otros. Y si, resulta que tengo mucho del perfil del hombre sigma.
Como ven, soy un estuche de monerías, y no precisamente en el mejor sentido, porque créanme que preferiría ser más común y menos "único". Ser diferente no es precisamente un punto a favor en el mundo en que vivimos, y eso lo tengo muy claro porque lo he experimentado desde que tengo memoria. Bueno pues a todo esto sumemos mis pasiones y/o compulsiones de temporada. Las más recientes son las inversiones, y la inteligencia artificial, que me parecen muy buenas porque si las combino bien pueden ser vitales para mi futuro económico.
La inteligencia artificial va a un ritmo de desarrollo tan rápido últimamente, que he descuidado un poco lo de las inversiones, y con todo lo que está pasando en Irán las cosas están bastante moviditas en los mercados financieros, así que necesito re-enfocarme para no tener pérdidas. Y no es que tenga un dineral invertido, pero me costó mucho cada peso que tengo invertido y no quiero perderlos. Por eso mi falta de tiempo ha sido un problema en los últimos meses, y por eso también no he podido publicar al ritmo de antes.
Tener tantas cosas que me interesan, complica el poder atenderlas a todas. Mucho de lo que en mí inicia como un interés compulsivo, como una compulsión, con frecuencia acaba convirtiéndose en una pasión más que me alimenta, y me da sentido y satisfacciones. Estos intereses, estas pasiones, varían en intensidad a lo largo del tiempo, pero rara vez desaparecen. Tienen altas y bajas, pasan de un primer plano a uno intermedio o último pero siguen ahí, latentes, y de repente cuando menos lo espero cobran de nuevo protagonismo.
Uno que siento que puede resurgir pronto, es el salir a correr. En su momento casi cada 15 días corría en alguna carrera de las muchas que hay en mi ciudad, y checaba mis tiempos y mi rendimiento muy seriamente. He salido a caminar por temporadas, pero no he logrado retomar ese hábito que tanto disfrutaba, pero últimamente he sentido ese cosquilleo y necesidad que tenía ante por salir a correr, así que espero que no se trate de una falsa alarma.
Otra pasión que tengo hibernando desde hace tiempo son los comics. Y si bien casi toda película, por lo menos de Marvel, que ha salido se basa en historias que conozco, hay mucho del comic de los último años que desconozco. Un día de estos algo va a pasar que hará que me meta de nuevo en ese mundo, y sé que me pondré al día. Será muy interesante retomar los mundo de tantos personajes donde los deje, y ver que ha sido de ellos.
Como ven soy un hombre de pasiones y de compulsiones, y las disfruto en la medida de mis posibilidades y mi tiempo, tal vez por eso me cuesta mucho comprender a aquellos sin pasatiempos o hobbies. Me cuesta concebir a alguien que no se apasiona por nada, a veces ni siquiera su trabajo, y que vive por vivir, pasando los días. No digo que este mal, supongo que tiene su encanto, pero para mí, que tengo muchas cosas que me interesan, y aun así descubro y me intereso por más, es difícil de comprender.
Para mí las pasiones enriquecen y dan sentido a la vida, y las compulsiones nos hacen sentir vivos y vivir intensamente. Un pasatiempo o interés, cualquiera que sea nos permite crecer, no solo en conocimiento y en experiencias, sino también a un nivel más profundo y existencial. Si tú no tienes uno (o los suficientes) te invito a explorar posibilidades, en una de esas encuentra algo que te cambia la vida. Vale la pena intentarlo, ¿no crees? Muchas gracias por leerme y hasta la próxima.
©bonzopoe, 2026.
Nota: Todas las imágenes contenidas en esta publicación fueron generadas con Midjourney.
Si llegaste hasta acá muchas gracias por leer este publicación y dedicarme un momento de tu tiempo. Hasta la próxima y recuerda que se vale dejar comentarios.