La vida es muy compleja y nos pasan tantas situaciones que nos acorralan y lentamente dejan huellas o cicatrices en nosotros, es una combinación de sentimientos como tristeza, ira, frustración y decepción no solo con los hechos, sino con uno mismo por no ser tan fuerte o no haber actuado de la mejor manera, para cambiar la situación.
Gracias a la iniciativa: Cerrar ciclos para nuevos comienzos de
, tengo la oportunidad de contarles un poco más sobre mí y de algunas cosas que quiero dejar atrás.
Quiero dejar atrás, mantenerme a la defensiva. Eso es algo que sé que no está bien, pero son tantas las experiencias que uno mismo crea esa clase de escudo en la vida. Para serles sincera, me mantenía muy a la defensiva, ya que he sufrido de acoso. Muchas mujeres hemos sufrido de esto.
No me gustan que me acosen o digan cosas, aunque no lo crean podemos estar relajos, pero esta clase de situación te hace estar tenso y en alerta.
Una vez estaba teniendo un mal día y con esa situación, cuando llegué a casa, me puse a llorar porque me sentía tan indefensa. Para ellos, puede ser un juego, pero para mí no. Esto todos los días desgasta emocionalmente, y yo decidí cambiar las rutas y variar mi horario para evitar eso. Incluso hubo un tiempo en que no me gustaba salir sola. Varias veces me dijeron exagerada que son solo piropos y que el resto era solo mi imaginación.
Me lo creí, dejé de cambiar la ruta por un tiempo y un día voy por la ruta x, y el estaba parado y me saludó. Yo saludé y me dijo que voy tarde porque yo paso ese día a las 7 a. m y efectivamente estaba llegando tarde por 15 minutos. Imagínense mi cara de trauma, eso nunca lo voy a olvidar.
También sufrí de bullying en el colegio y eso también causó que me mantuviera a la defensiva. Yo era joven y me sentía sola e indefensa.
Otra situación entre muchas fue una prima que se cría junto conmigo y éramos como hermanas y ella empezó a hablar e inventar muchas cosas de mí. Saben, era una de las pocas personas con quien contaba mis problemas y le contaba mis secretos; en cambio, ella lo contó a todo el mundo y no conforme dijo un montón de cosas inventadas para dejarme mal. Cuando miraba a mi alrededor, las pocas personas que me trataban e incluso familiares me veían raro, me trataban diferente e incluso llegaron a hacer comentarios feos. Por lo que me puse más a la defensiva porque no quería salir lastimada.
Como estas muchas otras situaciones me causaron, que me mantuviera a la defensiva y no poder abrirme con los demás.
Esto ha sido una lucha interna emocional, ya que superar esto no es de la noche a la mañana, he tenido grandes cambios. Empecé hace unos años. Lo primero mentalicé que, aunque me sucedieron algunas situaciones, los demás no tienen la culpa. De este modo pensé que si fuera así, todos nos trataríamos inherentes o la defensiva sin haber hecho algo.
Lo segundo fue entender que las situaciones no eran mi culpa, muchas veces uno mismo solemos culparnos, pero no somos culpables de nada.
Lo tercero, hablar o escribir de cómo nos sentimos o las cosas que nos lastimaron. Con esto empecé a abrirme y contar un poco más de mí. El hecho de escribir es liberador, aunque puede parecer poco, en realidad no. Hace unos años, ni siquiera me atrevía a tocar el tema, ahora puedo contar un poco más y siento que con el tiempo podré abrirme más.
Con esto también podemos conocer a personas que pasaron una situación similar y conectar. Esto es algo que me gustó de escribir no solo porque es terapéutico, sino porque podemos motivar a los demás a no sentirse solos y contar su experiencia.
Mi meta es liberarme de todo eso, no estar a la defensiva y abrirme un poco más a los demás, aunque casi no lo hago. Hay momentos en que me percato de que mis temores quieren apoderarse y allí mismo intento controlarme.
Los hechos no los podemos cambiar, pero las heridas sanan y la vida continúa, eso lo tengo presente. Yo no quiero quedarme estancada por las situaciones de la vida, quiero florecer y sacar lo mejor de las peores situaciones.