El Ego disfruta con la separación. Un Curso de Milagros nos muestra que la separación originaria fue cuando nos creímos un cuerpo y separados de Dios. Sin embargo el Ego no se conforma con eso; necesita crear mayor ilusión de separación para que creamos que son reales. Porque deberían ser reales si son tantas y forman parte de este mundo que vemos.
Es como un vicio del Ego que no puede evitar. Es una adicción que solo crece. Separaciones hay muchas desde la inicial, como por ejemplo las edades representadas en generaciones, también los sexos femenino y masculino; por supuesto que el Ego no se quedó con eso, sino que también los separó en multitud de "géneros". Clases sociales y razas también forman parte del deporte más querido por el Ego. Sin embargo hoy hablaremos de las nacionalidades.
La nacionalidad es uno de los trucos de separación del Ego más fuertes que existen. Creo que solo lo supera la creencia que estamos separados de Dios y la creencia que tenemos un sexo.
Pocas personas cuestionan esta separación. La nacionalidad es algo que nos inculcan desde pequeños y que si te atreves a cuestionar, serás excluido.
Cada vez observo más sobre este tema. Siento que me quito una venda de los ojos cuando analizo el porqué de las nacionalidades. Lo primero que veo es que toda nacionalidad es política. No tiene nada que ver con las personas, sino con el control del Estado. Es por esto que desde la escuela nos adoctrinan tanto para que adoptemos esta separación.
Justo desde ese primer acto de adoctrinamiento del Estado, apoyado por las escuelas, llamado "acto cívico", en el que firmes cantamos a un trozo de tela, con la mano en el corazón, porque debemos amar a nuestro país.
La nación es un concepto inventado para que un grupo gobierne al resto. Esto se disfraza con patriotismo y el Ego engaña con un sentimiento de "amor" hacia "lo nuestro". Porque quién sería capaz de olvidar sus raíces. El sentido de pertenencia es una hermosa emoción dice el Ego.
Los países son un terreno delimitado políticamente. Una línea, que si te tocó de un lado, serás de una forma y si te tocó del otro, serás de otra forma, porque seguro que esa línea imaginaria dictaminará tu ser. Así de locos estamos.
Gracias a las naciones podemos crear pasaportes, para decidir quién pasa la línea. Podemos incluir requisitos para que unos puedan pasar la línea y otros no. Podemos tener unos mejores países que otros y crear un "problema"llamado inmigración. Todo esto también apoyado por otros tipos de separaciones del Ego, como lo son la raza y la clase social. Por supuesto, con uno de los más antiguos como los idiomas.
El patriotismo es el causante de guerras, xenofobia y muchos tipos de violencia. Ese "amor" a tu país no es real, es una trampa. Es igual que cuando el Ego te engaña con el enamoramiento en la pareja. No puedes amar lo que no existe y los países no existen, son invenciones del Ego.
En las RRSS podemos ver como la trampa del Ego da resultado. Miles se atacan por su nacionalidad. Cuando hay noticias de violencia, las primeras preguntas son en qué país fue y la nacionalidad del atacante. Queremos señalar a la nacionalidad.
También he notado que políticamente se habla de países en vez de Estado de naciones. Por ejemplo se dice: "Rusia atacó a Ucrania", pero no "El Estado Ruso atacó al Estado Ucranio". Para el Ego es mejor que todos los habitantes de un país sean culpables por la violencia de unos pocos. Así se va quedando en el subconsciente de la población, para generar odio entre personas de "distintas nacionalidades" y bingo, ha ganado el Ego.
Para mí ha sido un proceso largo, ese desapego de la nacionalidad. Todavía sigo teniendo emociones cuando se refieren a Venezuela. Lo que me gusta es que ya soy consciente y trabajo para desprenderme más y por ejemplo no sentir nada cuando cantan "Venezuela" XD.
Desprenderte de tu nacionalidad es parte de tu despertar, puedes retrasarlo pero no evitarlo...