Recuerdo que cuando estaba muy pequeño siempre que quería algo mamá me decía que tenía que esperar, ya fuera algo que me gustara o algo que necesitaba, siempre esperar, la espera para mí, en esos años de pie y vuelo eran imperantes, parecidos a una cadena de fuerza en mi cuello, era un fastidio esperar, pues todo se veía lejos de que pudiera obtenerlo, pase años de mi vida observando la espera, como ese muro que truncaba todos mis anhelos, años después siendo un poco adulto entendí que esperar puede ser parte de la transición que ayuda al desarrollo personal.
Enlace de La imagen Freepik
Saben esperar me ayudo en el proceso de meditación reflexione sobre mis emociones, los valores y aquello que es prioridad y lo que amerita tanto esfuerzo, con esto me enfoque en lo que debe ser primero ante cualquier circunstancia “yo”, mejore mis debilidades modifique mi conducta, saben, ese trabajo hace que me sienta un poco mejor.
Reconozco que a nadie le gusta esperar, la #espera, impacienta, frustra e incómoda cuando nuestra mentalidad es de niños, no obstante, esperar haciendo uso de la paciencia es una virtud de pocos, pero es esencial para el #crecimiento #personal, el punto es aprender a esperar con #calma, sin apuros bajándole dos a la #ansiedad, cuando tomamos las cosas con calma aprendemos a valorar el esfuerzo, los logros pequeños, cultivamos la confianza con nosotros mismo para que nuestro crecimiento sea un viaje divertido.
Parece mentira, pero, cuando se espera es posible apreciar el proceso, se valoran las personas, nos colocamos en los zapatos de los demás, nos volvemos más sinceros más empáticos, más humildes; pensé que era broma cuando mi mamá decía que la vida nos pone a prueba y no es solo hoy, es todo el tiempo, hay situaciones que nos desafían como ser pensante y son esas las que nos ayudan a crecer, madurar, tomar conciencia, los invito a dejar de ver la espera como una resistencia que nos limita, más bien reflexionemos durante la espera, les puedo asegurar aprenderemos a ver la vida bajo otra luz.
Muchos dirán Jesús te volviste loco, no, la respuesta es no, a veces es necesario esperar para ver como desenlazan algunos acontecimientos, porque, aunque parezcan palabras “El tiempo de Dios es perfecto”, y esperar #enseña que hay que ser flexibles y adaptarnos al entorno, podemos cambiar cualquier cosa en casa, más no podemos evitar lo que pasa en el entorno, si pudiera controlarlo, les aseguro que a mi tío no lo hubiese atropellado un motociclista el mes pasado.
Espera, espera, y sabrás que, al reflexionar, meditaras si estás preparado para todo lo que te depara, el camino que estás tomando y, si vale la pena hacer cada sacrificio, comprometerte y obligarte, porque la espera hace posible la toma de decisiones consciente sobre lo que queremos hacer en la vida.
La próxima vez que afrontes una situación en la que tengas que esperar, no olvides que la espera es una oportunidad para crecer, para aprender y para fortalecerte, saben la paciencia, es el picaporte que abre la portezuela al crecimiento personal.