Quizás muchos piensen que la soledad siempre es fría, sin embargo, desde mi modesta opinión considero que cuando la soledad se concibe de forma voluntaria, resulta cálida y confortable, debido a que se lleva a cabo con propósitos muy precisos, como leer, pintar, etc.
Soledad involuntaria.
Esta sí resulta fría, y hasta dolorosa, ya que al ser impuesta por circunstancias ajenas a nuestra voluntad, su impacto repercute de la peor manera en nuestro bienestar. Precisamente a hablar sobre este tipo de soledad, es que nos invita nuestra comunidad de , en saludo a la propuesta de considerar el 16 de diciembre como el "Día Internacional contra la Soledad No Deseada".
Ahora bien, al referirme a la misma opino que debemos adoptar dos categorías soledad involuntaria absoluta, y soledad involuntaria relativa.
• Soledad involuntaria absoluta.
Es cuando alguien está solo, sintiendo la ausencia de personas muy queridas, a quienes ansia ver, y por determinadas razones resulta imposible.
Un ejemplo elocuente de ello lo encontramos en muchos, fundamentalmente adultos mayores, que como resultado de la migración masiva, se quedaron completamente solos.
Por lo general, siempre cuentan con el apoyo de la comunidad, de amistades, o de otros familiares, esa sensación de vacío los invade.
• Soledad involuntaria relativa.
Muchas veces la causa que la ocasiona es la misma: la migración, solo que en este caso la ausencia no es generalizada, pues existe la presencia de dseres queridos, a quienes se valora a plenitud, pero está latente la fría brisa de las sillas vacías, que deja en nuestra sonrisa el sabor de la añoranza.
La soledad involuntaria desde mi entorno.
En Cuba se ha producido un éxodo hacia diferentes destinos, en mayor medida hacia Estados Unidos. Como la inmensa mayoría de los emigrantes han sido jóvenes, esto ha traído oro consecuencia que muchos adultos mayores hayan quedado solos.
De esta forma, encontramos parejas de ancianos viviendo solos, o lo que resulta más penoso aún, otros en absoluta soledad, debido a la pérdida de su pareja.
Estos últimos los vemos a menudo como almas en pena, buscando con quién conversar; pues aunque económicamente reciben ayuda de sus hijos o nietos, lo cierto es que sienten un vacío inmenso.
Otra variante dentro de esta clasificación, la podemos encontrar en personas que se encuentran en contextos en los cuales no encuentran afinidad, ya sea porque no conoce a nadie, o porque difiere de la forma de pensar o de actuar de los demás.
O sea, hemos visto cómo una persona puede estar rodeada por otros. E incluso por multitudes, sin embargo, encontrarse poseída por el sentimiento de soledad.
En el plano personal, puedo decirles que hace tres años mi hija menor emigró junto a su esposo y los dos pequeños; es por ello que he sentido el impacto del aire gélido de la soledad involuntaria, solo que afortunadamente se trata de la que considero relativa.
Esta relatividad se debe a que mi esposa y yo contamos con la presencia frecuente de nuestra hija mayor, y sus dos pequeños. El hecho de disfrutar de su compañía nos satisface inmensamente, y el sentimiento de soledad queda atenuado.
Además de este aliciente, la comunicación constante a través de llamadas y videollamadas, nos ayudaa despojarnos del sentimiento de soledad, pues mediante el contacto oral y visual podemos apreciar las condiciones en que se encuentran, y hasta sis estados de ánimo.
El hecho de ver que se encuentran bien, con buenas condiciones de vida, así como los progresos de los nietos en la escuela, pues permanente aparecen publicaciones en YouTube; tributa a nuestro bienestar.
Considero que esta es otra de las bondades, que en determinados casos, ofrece la soledad relativa: el hecho de factores positivos que favorecen a quienes se encuentran ausentes.
Muchas gracias por haber leído, quedaré muy agradecido con sus omentarios.
Texto original traducido al inglés por traductor de Google. Las fotos fueron tomadas de pixabay.com.
ENGLISH VERSION.
The chill of involuntary solitude.
Many might think that solitude is always cold; however, in my humble opinion, I believe that when solitude is chosen voluntarily, it can be warm and comfortable, because it is undertaken with very specific purposes, such as reading, painting, and so on.
Resource
Involuntary Loneliness. This type of loneliness is indeed cold, and even painful, since, being imposed by circumstances beyond our control, its impact on our well-being is extremely detrimental. It is precisely this type of loneliness that our community at invites us to discuss, in support of the proposal to consider December 16th as the "International Day Against Unwanted Loneliness."
Now, when referring to this topic, I believe we should adopt two categories: absolute involuntary loneliness and relative involuntary loneliness.
• Absolute involuntary loneliness.
This is when someone is alone, feeling the absence of loved ones they long to see, but for various reasons, it is impossible.
A striking example of this can be found among many, primarily older adults, who, as a result of mass migration, were left completely alone.
Resource
They usually have the support of the community, friends, or other family members, but that feeling of emptiness overwhelms them.
• Relative involuntary loneliness.
Often the cause is the same: migration. However, in this case, the absence isn't generalized, as loved ones are present and deeply valued. Yet, the chill of empty chairs lingers, leaving a lingering sense of longing in our smiles.
In Cuba, there has been an exodus to different destinations, primarily to the United States. Since the vast majority of emigrants have been young, this has had the consequence that many elderly adults have been left alone.
Resource
Thus, we find elderly couples living alone, or even more sadly, others in complete solitude due to the loss of their partner.
We often see these latter individuals as lost souls, searching for someone to talk to; for although they receive financial support from their children or grandchildren, they undoubtedly feel an immense emptiness.
Another variation within this classification can be found in people who find themselves in contexts where they feel no connection, either because they don't know anyone, or because they differ in their way of thinking or acting from others.
In other words, we've seen how a person can be surrounded by others, even crowds, yet still be overcome by a feeling of loneliness.
On a personal level, I can tell you that three years ago my youngest daughter emigrated with her husband and their two young children; that's why I've felt the chill of involuntary loneliness, only fortunately it's the kind I consider relative.
This feeling of loneliness stems from the fact that my wife and I frequently have our eldest daughter and her two young children with us. Enjoying their company is immensely satisfying, and the feeling of loneliness is lessened.
In addition to this, constant communication through calls and video calls helps us overcome the feeling of loneliness, because through oral and visual contact we can gauge their well-being and even their moods.
Seeing that they are doing well, enjoying good living conditions, and witnessing the grandchildren's progress in school—as evidenced by their frequent YouTube posts—contributes to our well-being.
I believe this is another benefit that relative solitude offers in certain cases: the positive factors that benefit those who are absent.
Thank you very much for reading. I would be very grateful for your comments.
Original text translated into English by Google Translate. Photos were taken from pixabay.com.