¡Hola, querida comunidad! Hoy no escribo con la alegría de siempre. Escribo con un nudo en la garganta y muchas preguntas en la cabeza sobre la naturaleza humana. 😔
A veces, cuando te esfuerzas y empiezas a brillar por tu propio talento, atraes miradas que no siempre son de admiración. Mi hermana, quien trabaja conmigo y a quien he visto crecer profesionalmente paso a paso, recibió recientemente una oferta de ascenso por su excelente desempeño. Ella, como siempre, dio lo mejor de sí. Sin embargo, su jefa, al sentirse "opacada", decidió tomar una medida tan injusta como cruel: degradarla a un puesto incluso inferior al que tenía antes. 💔
Ver la tristeza y la decepción en sus ojos me duele profundamente. 💔😭 Me pregunto:
¿Cómo puede existir tanta maldad en alguien para intentar frenar el crecimiento de otro solo por miedo o inseguridad?
Lo más difícil de esta situación es la impotencia. En un contexto como el que vivimos actualmente en Venezuela, renunciar no es una opción que se pueda tomar a la ligera; la situación país nos obliga muchas veces a aguantar situaciones que no merecemos por pura necesidad económica.
¿Qué hacer cuando la justicia parece no llegar?
Ahora mismo me siento tan mal que ni siquiera encuentro las palabras correctas para consolarla. 😭 Solo puedo acompañarla en su silencio y en su rabia, porque yo también la siento.
Me gustaría preguntarles a ustedes:
¿Les ha pasado algo similar en sus trabajos?
¿Creen que el tiempo pone a cada quien en su lugar?
¿Cómo se apoya a alguien cuando tú mismo te sientes quebrado por la injusticia?
Gracias por leerme y por permitirme desahogar este sentimiento que hoy no me deja ni dormir. 😔💔