Este vídeo es de la Navidad de 2022, Lecumberre con el conjunto navideño infantil del grupo escolar José Félix Ribas, canción original
Reflexiones decembrinas.
Un saludo entusiasta a los usuarios de esta populosa y bella comunidad, y el deseo de que Dios nos bendiga esta época del año y nos inyecte a cada uno el espíritu navideño.
Estuve leyendo con muchísima atención la publicación que hiciera el amigo y ello me hizo poner reflexivo, nostálgico pero un tanto optimista por lo que significan estas festividades.
Muchas reflexiones, y me referiré a algunas basadas en experiencias desde mi lejanísima niñez.
Y es que los años marcan diferencias en los sucesos , lo que quiere decir que llegan unos elementos que reemplazan a los otros, y no podemos esperar que algo que se realizaba hace más de 60 años pueda mantenerse impertérrito en la actualidad.
Claro está que me causa cierta tristeza el notar cómo los tiempos navideños se transforman. En mi infancia creíamos ciegamente en la existencia de un portentoso Niño Jesús y un corpulento San Nicolás trayéndonos regalos, y era ya en la adolescencia cuando se nos rompían las ilusiones y los ensueños de esos personajes.
Los regalos son inmensísimamente distintos porque antes nos daban aquellos ruidosos muñecos con un pito en el cuello, carritos de plástico, y las niñas recibían muñecas de trapo, pero luego vinieron actualizaciones que dejaban atrás esas costumbres.
Las Barbies ocuparon una opción fundamental como regalo navideño para las niñas y, para los varones surgieron juguetes con pilas que fueron una verdadera revolución.
Asombroso resulta comparar un Iphone en cada presentación, con aquellos soldaditos con los que nuestros padres nos alegraban a través de San Nicolás y el Niño Jesús.
La gastronomía es tal vez la única especialidad que conserva mayores rasgos de esa antigüedad de oro pues aún
en nuestras mesas se emplean las hallacas, el pavo horneado, el pan de jamón o el dulce de lechosa, infalibles elementos para la cena navideña.
En cuanto a la música, había variedad pues no solo la gaita zuliana o los villancicos estaban presentes, sino las canciones bailables, entre cuyos ejecutantes puedo mencionar a Damirón, aquel pianista que hacía las delicias de los bailadores, y entre sus éxitos estaban Piano merengue y Ají Caribe.
Siempre se decía que Navidades sin la música de la orquesta Billo´s Caracas Boys no eran completas, y yo aunque nunca aprendí a bailar, les daba mis pisotones a las muchachas que invitaba a echar un pie.
La gaita se mantiene aún, pero Damirón ya casi no se escucha, y La Billo´s continúa con algunas canciones de siempre.
El reggaeton y el vallenato han ocupado mucha sintonía entre los venezonalos, y ya tienen unos cuantos años en diciembre.
Antes las familias se esmeraban en pintar las casas y adornarlas con bellos pesebres y arbolitos de luces con base en ramas, y los motivos eran infalibles. Letreros como Feliz Navidad siguen vigentes, pero ya las familias no se esmeran tanto como antes, tal vez por la situación difícil en la economía hogareña.
En las escuelas han mermado también estas costumbres navideñas porque ya a estas alturas se habría realizado el Festival de Parrandas, Aguinaldos y Villancicos que no faltaban en la plaza Bolívar con la presentación de conjuntos, y acudían más de 30 conjuntos infantiles en representación de sus instituciones.
En la urbanización donde resido desde 2006, siempre armo un grupo de niños para tocar en las actividades religiosas, pero hacía 3 años yo no lo hacía, y aunque comencé un poco tarde el 28 de noviembre, ya el grupo integrado por 8 niños está casi listo para actuar.
El jueves de la semana entrante tenemos presentación en la Sociedad Anticancerosa de San Juan de los Morros a las 8 am y llevamos 3 temas Niño Lindo Corre, Caballito y un villancico de mi autoría La Gracia del Niño, y espero en Dios que lo hagan de manera aceptable.
Termino mis reflexiones y recuerdos, y puedo decir que los tiempos antiguos eran muy bonitos y la espontaneidad estaba en el tapete, no queriendo decir que no haya alegrías y motivaciones.
Que Dios les bendiga en estos tiempos decembrina.
NOTA:
El vídeo es una parranda dedicada al programa *En órbita" dirigido por Robert Hernández quien estudiara en esta escuela en 1978.
December reflections.
An enthusiastic greeting to the users of this populous and beautiful community, and the wish that God blesses us this time of the year and injects each one of us with the Christmas spirit.
I was reading very carefully the post made by my friend and it made me reflective, nostalgic but somewhat optimistic about what these festivities mean.
Many reflections, and I will refer to some based on experiences from my very distant childhood.
The fact is that the years mark differences in events, which means that some elements replace others, and we cannot expect that something that took place more than 60 years ago can remain unchanged today.
Of course, it does cause me some sadness to notice how the Christmas season is changing. In my childhood we blindly believed in the existence of a wondrous Baby Jesus and a burly St. Nicholas bringing us presents, and it was only in our teenage years that our illusions and dreams of these characters were shattered.
The presents are vastly different because we used to get those noisy dolls with a whistle around their necks, plastic trolleys, and girls got rag dolls, but then came updates that left those customs behind.
The Barbies were a fundamental choice as a Christmas present for girls, and for boys, battery-operated toys were a real revolution.
It is astonishing to compare an Iphone in every presentation with those little soldiers with which our parents used to cheer us up through Saint Nicholas and the Baby Jesus.
Gastronomy is perhaps the only speciality that retains more traces of that golden antiquity.
Our tables still use hallacas, baked turkey, pan de jamón or dulce de lechosa, infallible elements for Christmas dinner.
As for the music, there was variety, because not only the gaita zuliana or the Christmas carols were present, but also the dance songs, among whose performers I can mention Damirón, that pianist who delighted the dancers, and among his hits were Piano merengue and Ají Caribe.
It was always said that Christmas without the music of the orchestra Billo's Caracas Boys was not complete, and although I never learned to dance, I used to stomp on the feet of the girls I invited to dance.
The gaita is still there, but Damirón is hardly heard anymore, and La Billo's continues with some of the old songs.
Reggaeton and vallenato have been very popular among Venezuelans, and they have been around for a few years now in December.
It used to be that families would go to great lengths to paint their houses and decorate them with beautiful nativity scenes and tree lights on branches, and the motifs were infallible. Signs such as "Merry Christmas" are still in place, but families are not as careful as they used to be, perhaps because of the difficult economic situation at home.
In the schools these Christmas customs have also diminished, because by now the Festival de Parrandas, Aguinaldos and Villancicos (Christmas carols and Christmas carols festival) would have been held in the Plaza Bolivar with the presentation of ensembles, and more than 30 children's ensembles representing their institutions would attend.
In the urbanisation where I have lived since 2006, I always put together a group of children to play at religious activities, but I hadn't done it for 3 years, and although I started a little late on the 28th of November, the group of 8 children is almost ready to perform.
On Thursday of next week we have a presentation at the Sociedad Anticancerosa de San Juan de los Morros at 8 am and we have 3 songs Niño Lindo, Corre, Caballito and a carol of my authorship La Gracia del Niño, and I hope to God that they do it in an acceptable way.
I end my reflections and memories, and I can say that the old times were very beautiful and spontaneity was on the table, not to say that there are no joys and motivations.
May God bless you all in these decembrine times.
DeepL.Traslator.