No es trotar, ni bailar, ni mucho menos hacer abdominales, aunque si se entusiasman y les provoca ejercitar sus músculos, bienvenida sea la intención. Yo quiero invitarlos a ejercitar nuestro YO, para que se abrace al agradecimiento.
Hoy le comentaba a mi esposo y familia que, me sorprende el sube y baja en el que se ha convertido la economía venezolana. Siento o experimento que un día estamos en la cima recibiendo múltiples y abundantes ingresos y al otro día estamos en el fondo, mirando y buscando la solución para que llegue la abundancia. Un sube y baja de emociones.
Entonces, una vez más, un ángel me susurró y me dijo: "Agradece". Este angelito es mi hijo menor, que me escuchó decir que todo es un sube y baja y me dijo: "Mami, pero yo me siento feliz, porque tenemos muchas cosas" lo miré y le pregunté: "¿Qué cosas?", se lo pregunté porque me gusta escucharlo filosofar a sus 7 añitos. Me respondió: "Tenemos casa, cama, plantas, a mi papi, a mis tíos, mis primos, mis abuelos y comida, y tevelición (así dice él, televisión) y se emocionó a nombrar una infinidad de cosas, nombró hasta sus zapatos. Y me dije, una vez más la vida te está recordando lo bueno de agradecer. Quizás yo lo veo como un sube y baja, pero muchas, muchas personas se sentirán siempre en bajas. El hecho de que pueda experimentar subidas y cosas buenas, ya es digno de agradecer.
Esta reflexión con mi hijo, me hizo recordar los ejercicios de agradecimiento, o mejor dicho, para aprender a agradecer, que realicé hace ya un buen tiempo. Pienso que ya son varias las veces que me he visto en la necesidad de recordarme lo importante de agradecer. Incluso viendo mis publicaciones anteriores, puedo ver que he publicado varias veces sobre este tema. Entonces me decidí a repetirlos de nuevo y me dije: ¿Y si invitas a los Hiver, de Holos? Por eso vengo a ustedes con esta publicación.
Hagamos un ejercicio para convertir el agradecimiento en un hábito:
Esta es una actividad sencilla y fácil que no nos llevará mucho tiempo. La podemos hacer mentalmente o por escrito, incluso podemos realizarla mientras hacemos otras cosas. Lo importante es ser constantes y hacerlo por 25 días seguidos.
- En cualquier momento del día, (yo lo hago al levantarme) agradezcamos por tres cosas que tengamos en nuestra vida. Lo que sea, pueden ser materiales o personas. Algo así: "Agradezco por mi casa que me cobija y me resguarda" "Doy gracias por mi buena salud" "Gracias por los deliciosos alimentos que recibo a diario" Estoy agradecida por todos y cada uno de mis familiares" y así agradezcan por lo que sientan que quieren agradecer. Tres cosas durante 25 días.
Cuando se hayan cumplido los 25 días, añadiremos tres cosas más, esta vez agradeceremos por seis cosas durante 25 días. Y así sucesivamente, cada 25 días añadiremos tres cosas más.
Al principio, nos ocurrirá algo muy bonito, que será la sensación de querer agradecer por más de tres cosas. Pero debemos esperar a que se cumplan 25 días para sumar otras tres. Esta espera nos demostrará que somos muy afortunados y que tenemos muchas cosas para agradecer. Nos demostrará que podemos tener una lista larguísima. Nos demostrará que somos muy, pero muy afortunados. Y a medida que pase el tiempo, agradecer por cosas todos los días, se nos convertirá en un hábito.
Yo volví a este ejercicio esta mañana. Es mi día uno y ya agradecí por tres cosas.
¿Se animan?