Cada año es diferente, aunque intentemos repetir los momentos en los que navideñamente fuimos más felices, cada año trae consigo cambios que me encanta saber reconocer y poder disfrutar. Algunos seres queridos ya no están físicamente, pero en mis memorias siguen latentes sus recuerdos, enseñanzas y bonitas vivencias, así que los honro y celebro la fortuna de haberlos tenido en mi vida.
Los obstáculos y artes magistrales del Grinch, por destruir la Navidad, han estado presentes desde siempre. Con tan solo escuchar éxitos de los 80's donde Joselo (famoso humorista venezolano) y Simón Díaz (El tío de Venezuela) nos cantaban al ritmo de aguinaldos, que no había carne, que no había dinero, que el gobierno no servía, que no habría para las hallacas, se puede notar que las carencias siempre han estado. Claro está, que en la actualidad parece que en Venezuela, el Grinch se está afincando mucho más.
Pero a mí, como venezolana, nadie me quita lo bailao, ni la Navidad.
, nos invita a reflexionar en el qué haremos estas navidades, en las que el panorama se quiere pintar negativo. Nos pregunta qué seremos. ¿Un odioso Grinch? o ¿Un venezolano con todas la de la ley, incluyendo nuestro espíritu navideño?
Hasta la Pacha Mama, sabe que llegó la época de Navidad. El clima se hace más fresco y sopla una brisa refrescante que nos entusiasma a decorar y a entonar canciones navideñas.
La Navidad es de los niños:
Cuando era pequeña, disfruté mucho la época decembrina. Primero ver a mis padres preparar el hogar para la Navidad, era algo que me gustaba mucho. Después, al ir creciendo, disfruté cada participación mía, en los preparativos navideños, y ahora que soy madre, gozo cada momento que mis hijos disfrutan en la Navidad. Desde la elaboración del pesebre, hasta cada cosita que se corta para preparar comidas y platos navideños, es disfrutada por mis hijos, y eso me llena de dicha.
Hace tres noches armamos el nacimiento, y mis niños participaron en todo. Escucharlos cantar aguinaldos mientras decoraban el pesebre o verlos reaccionar emocionados al encendido de las lucecitas de Navidad, son momentos que le dan forma a mi propia Navidad.
Anoche fue el "Inicio de la Navidad" en nuestra ciudad, y desde casa se podían ver los cohetes y fuegos artificiales que explotaban iluminando el cielo de colores. ¿Y que hicimos mi esposo y yo? Pues salir corriendo a llamar a los niños para que disfrutaran del espectáculo de luces. Ver sus caras de emoción, es otro regalo para nuestra Navidad.
¿La economía no está colaborando? ¿Qué disque viene una guerra? No lo sé. Lo que sí sé, es que mientras tenga vida voy a dar todo de mí, para que la Navidad que llevo dentro, salga a la luz y me siga llenando de alegrías y hermosos momentos. Es mi compromiso para la Navidad de mis hijos y para la mía propia.
¿Qué haré?
Dejar que la música limpie todas las energías. Escuchando aguinaldos, gaitas y música bailable.
Planificar ricos platos, sean típicos de la Navidad o no, la comida se puede transformar de algo muy sencillo a algo muy especial. Lo importante es darle el motivo y la emoción que se merece, y hasta un pan con queso puede ser el mejor manjar.
Tener espíritu festivo y agradecer por todo, por todo, por todo. Mientras más agradezca, más bendiciones se me multiplican.
Y sobre todo, muy, pero que muy importante, recordar que, la realidad que intenten pintarme los políticos y personas negativas no es mi realidad. Puedo, a través del agradecimiento y los pensamientos y afirmaciones, crear una realidad que me satisfaga.
Sé que puedo sonar inocente o quizás un poco mal de la cabeza, pero es que, estoy convencida de que la esencia de lo que me ocurra en esta vida, viene de mí. Es mi decisión la forma en la que afrontaré cada obstáculo y por eso decido enfrentarlo con gratitud y rescatando los buenos momentos.
Así que, queridos amigos, así sea con la comida más sencilla, cantando a capela y quizás estando un poco solos, no perdamos la esencia de la celebración.
Los abrazo y les deseo, una hermosa Navidad. Que la Navidad que habita dentro de cada uno, sea espléndida, grata y feliz.