Buen día, amigos y amigas. Feliz día y felices fiestas para todos.
A medida que fui creciendo, quise saber más al respecto, porque además de disfrutar de los preparativos y del ritual para la entrada al Espíritu de la Navidad, también me sentía recargada, emocionada y muy emotiva durante ese día. Así que comencé a leer al respecto para entender cada proceso de los rituales y darle más significado a todo lo que el día 21 de diciembre representa.
Espíritu de la Navidad:
Al parecer, todo comenzó en las zonas del norte europeo, en países como Finlandia, Suecia y otros. Se convirtió en una tradición creer que, en el solsticio de invierno (el día más corto y la noche más larga del año) en aquellos países, el 21 de diciembre, llega un espíritu a visitar cada casa, y a través de bendiciones, regalos y el consentimiento de deseos, llena de dicha cada hogar que abra sus puertas para recibirle. Es tradición también creer que, para que llegue a tu hogar, lo recibas con felicidad y mucha fe. Entonces, para darle la bienvenida, las personas han ido creando rituales y preparaciones que varían según el lugar.
Creo que tengo más de 28 años dándole la bienvenida al Espíritu de la Navidad. Y cada año lo recibo de manera diferente. Me refiero a las decoraciones que utilizo y a los eventos que realizo ese día. Lo que no ha variado es el ritual de entregarle una carta con peticiones para el año venidero. Durante muchos años le he escrito y ahora hasta mis hijos lo hacen también.
Nuestro propio ritual:
Desde temprano en la mañana del 21 de diciembre, comenzamos a ordenar la casa y a sentir la alegría de que todo está bien en nuestras vidas. Abrimos puertas y ventanas. Me gusta comprar mandarinas y colocar las conchas por aquí y por allá, para que la casa se impregne de su olor.
Coloco incienso y me dejo llevar por el ambiente navideño a través de la música que más nos gusta escuchar en esta época decembrina. A la hora de la cena, nos inventamos cualquier comida abundante y que nos guste mucho. A veces viene mi hermano de visita con su familia y cantamos un buen rato, aguinaldo y lo que se nos ocurra.
A eso de las 10:00 pm, cada uno se recoge en su lugar más cómodo a escribir la carta para el Espíritu de la Navidad. Una vez terminadas las cartas, nos reunimos en el patio-jardín de la casa y volvemos a cantar canciones navideñas. Luego encendemos velas blancas o rosadas y, después de dar palabras de agradecimiento y de bienvenida al Espíritu Navideño, vamos uno a uno quemando nuestras cartas. Las colocamos encendidas en un recipiente y observamos cómo se van consumiendo, llevando nuestros deseos directamente a la energía del universo, con la venia de Dios Padre.
Es una ceremonia íntima y muy familiar que nos une y nos llena de buenas certezas. Existen diferentes modelos de cartas para el Espíritu de la Navidad. Para esta publicación, les quiero compartir la que generalmente hacemos en casa. Todo esto por si se animan a realizar este ritual:
Ejemplo de la carta al Espíritu de la Navidad.
Amado Espíritu de la Navidad, te doy la bienvenida a mi vida y a mi hogar. Te agradezco por tu presencia y por los deseos que en armonía para todos concedes con amor e infinita bondad. Con Dios de guía te solicito el cumplimiento de estos buenos deseos.
- Para la humanidad:
- Para mi familia:
- Para mí:
Gracias, gracias, gracias.
Cuando se queman las cartas, se pueden decir frases de agradecimiento, frases positivas y edificantes.
Mañana es 21 de diciembre. Espero que el Espíritu de la Navidad, su alegría, sus bendiciones, dones y certeza de paz, entre a todos sus hogares. Les abrazo. Feliz Navidad.