Uno piensa muchas cosas al inicio de un nuevo año, al cual vemos como el origen del punto de partida de un nuevo ciclo. Aunque el tiempo como medida suele ser esperanzador, también nos trae muchas limitantes, el cual es el tema que vengo a explorar junto con ustedes en esta publicación.
Es una ironía ver cuando somos jóvenes el tiempo pasar muy lento, deseamos que pase rápido para crecer, ser adultos y olvidar las reglas que tenemos en casa. La ironia esta en que cuando esta etapa por fin llega, pensamos que va a durar para siempre, sin embargo vemos como nuestro deseo se realiza y nuestros mejores años quedan atrás en un parpadeo.
La ilusión del tiempo.
El tiempo como tal es solo una unidad de medida, algo creado como unidad de medida para calcular la distancia entre acontecimientos dentro de la historia humana. La creencia humana le ha dado vida propia al tiempo, convirtiéndolo en parte de su existencia, creando con el una serie de creencias, en su mayoría limitantes.
Desde nuestra propia percepción, el tiempo es lineal, va en una sola dirección y es irreversible, o al menos eso creemos. Generamos toda una serie de creencias alrededor de el, que nos cantamos cumpleaños, pues afirmamos que nuestra edad es la cantidad de vueltas que hemos estado en nuestro planeta en su giro alrededor del sol, aunque biológicamente se ha demostrado que no todas las personas envejecen a la misma velocidad. Lamentablemente unas envejecen más rápido que otras.
Eso me lleva a plantearles la siguiente pregunta: Y si nuestra verdadera edad tiene más que ver con nuestra genética que con la cronología???
Me hace pensar que la vida se rige más allá de solo numeros que dicen si soy viejo o no.
Contrarrestando la ilusión.
Lo primero que tenemos que estar conscientes en que la edad no es algo representativo en una persona, mientras tenemos la creencia de que juventud representa energía y madurez experiencia, hay uno que otro espécimen, que en realidad son muchos, que son lo opuesto a esta regla. La vida nos puede dar muchos ejemplos de personas que han alcanzado grandes metas, en lo que simbolizaba cronológicamente el ocaso de sus vidas.
Dejemos de juzgar a las personas que deciden darle un nuevo aire a su vida, el hecho de que nosotros no nos sintamos capaces de hacer un cambio trascendental en nuestra vida, no quiere decir que los demás no tengan derecho. A veces reconocer nuestras propias oscuridades nos liberan de ellas.
No reprimas tus deseos de hacer o crear algo porque ya "no tienes edad para ello", porque no hay edad para conseguir lo que anhelas para ti mismo. El miedo al ridículo se supera en unos minutos, la frustración dura toda la vida.
Aunque es cierto que la temporalidad es la caracteristica principal de nuestra existencia en el plano, debemos vivirla siempre de la mejor manera posible, enofacandonos en nuestra felicidad personal, sin perjudicar a nuestro projimo, asi que debemos hacer que ese tiempo que pasemos por este mundo sea memorable.