En el escrito anterior expuse -de manera breve- como voy a significar la noción de psicoetnografía. Fundamentalmente como desarrollar habilidades y destrezas dirigidas fortalecer un “yo auto observante”, acrítico, sin juicios previos, pre-juicios, sean estos positivos o negativos. Solo observar y registrar. Trabajo etnográfico sobre tu vida en tiempo real, te recorres, escudriñándote a ti mismo, intentando conocerte, develarte, asombrarte. Lo mental, lo comportamental y lo emocional-afectivo. En especial se trata de observar e identificar tus diferentes yoés, que emergen en los acontencimientos de tu vida cotidiana.
Mis yoés y yo.
En esta oportunidad abordaré el concepto de mismidad, su significación en el tema que estoy desarrollando. El término mismidad por oposición a otredad, significa en este contexto, lo que te es específico, lo que define tu ser, lo que te distingue del otro. El resultado de tus vivencias particulares en la constitución de tu ser. Lo que hace que tú seas lo que eres y no otra persona. Lo auténticamente tuyo, de tu ser.
Lo opuesto a mismidad es otredad, apoyándonos en el pensamiento analógico, podemos decir que la oposición mismidad-otredad; identidad-alteridad; lo propio y lo extraño, se refieren al mismo proceso o fenómeno. La mismidad y la identidad –lo propio- se construyen simultáneamente. Tu mismidad genera identidad, o tu identidad, lo que genera identidad contribuye a la conformación de tu mismidad. Cabría preguntarse si: ¿todo lo que te identifique es parte de tu mismidad? ¿Hay aspectos de tu mismidad que no te identifican? ¿Es tu mismidad lo que te identifica? ¿Lo que te hace único, exclusivo, original sin copia…? ¿Qué tan original eres?
Importante es reconocer que ambos conceptos tienen una dimensión individual pero también colectiva. Existe una mismidad personal, individual, pero también existe una mismidad cultural, societal. En ambos casos se trata de las cualidades que identifican tanto a un individuo como a una cultura, y que le dan su especificidad, su carácter único. Las categorías de alteridad y otredad, en este contexto pueden ser sinónimos, porque lo que es distinto, diferente, es lo otro -lo extraño- y no lo nuestro.
Identificar es demostrar ser iguales, tener cosas idénticas, pertenecer y compartir lo mismo Tenemos algo que compartimos, que nos unen, que generan identidad y que nos identifican: la mismidad individual y cultural. Siempre se trata de un proceso intrapsíquico, semiótico, semántico y hermenéutico cognitivo.
Identidad: que nos identifica y nos hace idéntico, que nos une, nos unifica, nos integra, lo propio, lo cerca. La identidad es integradora. Integra en base a la identidad. La alteridad es diversidad. Entonces la identidad tiene los opuesto: diversidad y alteridad –distintos, diferentes, los otros, la otredad, lo extraño, lo lejos (en el mundo contemporáneo no siempre lo extraño es lo lejos, ni lo lejos es distancia geográfica, puede ser distancia cultural) Por último, aquí está siempre presente cierto etnocentrismo fundacional de la especie: primero lo mío, lo nuestro; luego lo tuyo, lo de ellos, los otros.
Las preguntas son: ¿Qué elementos constituyen tu mismidad? ¿Cómo reconocer tu propia mismidad? ¿Qué elementos de tu mismidad son obstáculos para el acrecentamiento de la conciencia? Auto-observación y registro.
El registro.
Digamos que este es uno de los aspectos que presenta dificultad para realizarlo. Qué registro, cómo y cuándo lo registro, son las cuestiones claves. La idea es registrar lo auto-observado, teniendo en cuenta en no mezclar descripción del hecho observado y los comentarios, pensamientos, explicaciones que puedo hacer del hecho. Simplemente trata de describir lo más minucioso posible. Puedes usar una libreta de campo, pero también puedes apoyarte con registros escritos, fotográficos, videos y grabaciones de audio usando tu dispositivo móvil. El asunto es cuando. Puedes hacer altos durante el día para registrar, o simplemente al final del día realizas un esfuerzo por reconstruir los acontecimientos y describirlos. Un poco más difícil es el registro en tiempo real, cuando ocurre el hecho o acontecimiento. Siempre se escapará algo. Lo importante es que registre el hecho y paralelamente puedes incluir tus comentarios pero quedando claramente delimitada la descripción del comentario o los estados anímicos que se generan. La secuencia pudiera ser de la siguiente manera: ocurre el acontecimiento, registro lo ocurrido, la descripción de lo ocurrido. Luego registro los estados emocionales asociados al acontecimiento ¿Cómo me sentí o me siento? En página aparte registro los pensamientos que emergen, explicaciones, justificaciones, comentarios, etc. Hay que aclarar que no se trata de registrar todo, sería muy difícil dedicarse a registrar las 24 horas de existencia a diario –incluida la actividad onírica-. Se trata de hechos o acontecimientos considerados importantes o no, habituales o esporádicos, agradables o conflictivos, momentos de soledad reflexiva o de interacción con otros, aspectos que te interesa corregir, mejorar, erradicar, etc. Simplemente lo que decidas registrar de lo auto-observado, pero mientras más amplio sea tu registro, más útil te será para el objetivo propuesto.
¿Y después qué?
Desactiva y reemplaza, decía un pastor evangélico. Pero previa a la desactivación y el reemplazo, esta la observación, identificación, caracterización y su posterior análisis reflexivo. Entonces el recorrido es: identificas, analizas críticamente, desactivas lo negativo y lo reemplazas. Si se trata de un hábito –perjudicial, que obstaculiza, negativo- una vez identificado, sometido al análisis crítico constructivo, lo desactiva y al mismo tiempo lo reemplazas por otro hábito –positivo-. Llega el momento de los pre-juicios- juicios y post-juicios y con ellos un paso en el acrecentamiento de la conciencia, pues al hacer conscientes tus obstáculos, limitaciones, errores,-anteriormente inconscientes- estás en mejores condiciones para superarlos, erradicarlos. Recuerdo haber leído en Paolo Cuello la idea de que muchas veces el mejoramiento como ser humano no se logra por conseguir algo que nos falta, sino más bien por erradicar algo que nos obstaculiza, nos limita. Se trata de registrar para posteriormente analizarlo, descomponerlo, descontextualizarlo y recontextualizarlo, someterlo a un ejercicio crítico constructivo, revisando sus consecuencias. En fin, intentar comprenderlo desde el sentido y la intencionalidad que lo genera, para luego ir definiendo acciones concretas, ejecutarlas y así acercarse al salto cualitativo como persona, por pequeño que este sea, … el viaje más largo, comienza con un paso.