A veces uno lee un texto y siente que no está leyendo solo palabras, sino una presencia.
Mientras avanzaba por tu poema, me vino a la mente esa escena que muchas veces pasa desapercibida: la casa aún dormida, la luz del amanecer apenas entrando por la ventana, y alguien ya está despierta sosteniendo el día antes de que comience. No con grandes discursos ni gestos heroicos, sino con esos actos pequeños que sostienen la vida cotidiana: preparar, cuidar, escuchar, volver a empezar.
Tu publicación me hizo pensar en algo: muchas de las fuerzas más grandes del mundo no hacen mucho ruido, sino que simplemente están ahí... constantes.
Quizá por eso la figura de la mujer que describes transmite tanta calma y fortaleza al mismo tiempo. No necesita demostrar su valor; su presencia ya lo dice todo.
Me quedé con una reflexión después de leerte:
¿cuántas historias de amor silencioso existen dentro de los hogares que nunca llegan a escribirse?
Y también me surge una pregunta para quienes leemos este hermoso homenaje:
¿Hubo alguna mujer en tu vida —madre, abuela, hermana, amiga— cuya fortaleza silenciosa te haya marcado de alguna forma?
A veces compartir esos recuerdos también es una forma de honrar lo que ellas sembraron en nosotros
RE: Poema: Bienestar en el Día Internacional de la Mujer|| (ESP-ENG)