¡ Reciban un cálido abrazo de inicio de año !
Desde este espacio les deseo un venturoso año 2026 y que donde quiera que estés seas afianzado en la fe y la esperanza en medio de las circunstancias de vida que tú y los tuyos estén experimentado. Igualmente, así como tú, yo y cada uno de nosotros experimentamos situaciones distintas, deseo que nuestra confianza en Dios sea mayor que nuestros miedos para que este año seamos fortalecidos. Tengamos presente que Dios es grande, es el Todo poderoso y es el único que es fiel en todas sus promesas, aunque nos parezca que se tardan. Este año dejemos el control a Dios y El hará en el momento justo, en el tiempo perfecto a nuestro favor, aunque no entendamos su método.
He decido presentar mi primera publicación del año 2026 en la comunidad amiga de para manifestar mi agradecimiento por el año recién terminado y mi propósito para el recién iniciado. Son muchas las razones para dar gracias, para revisarnos por completo, para así proyectarnos en el presente año 2026 visualizando todo lo bueno que podemos hacer en pro de otros, en pro de los nuestros y por ende de nosotros mismos.
Sobre el año pasado, tengo que decir que tuvo muchos altibajos para mí, como para todos los que me leen. Claro que soy empática, al menos eso creo, por eso entiendo que cada quien tiene su carga, sus caídas y sus revanchas. Así que espero no ser egoísta al contar un resumen sobre mi experiencia en el 2025, el cual se desarrolló en su primera mitad en Venezuela cuando estuve por allá visitando a la familia luego de dos años sin verlos, lo que fue motivo de gran felicidad, especialmente por compartir con mi mamá totalmente recuperada milagrosamente de su fractura de fémur a nivel de la cadera.
Lo lamentable es que la felicidad se vio empañada de forma repentina por preocupaciones al no poder regresar a Colombia en la fecha pautada. Sin embargo, aprovechamos esa oportunidad de oro para estar juntos en medio de las angustias. Si, es que mi larga estancia allá se debió a muchos contratiempos que alteraron el plan de regresar a Colombia para que Alan, mi hijo menor, continuara su año escolar y asistiera a citas médicas ya pautadas. Por otro lado, mi hijo mayor, que seguía en Colombia, tuvo un accidente donde se fracturó una muñeca en varias partes. Esta situación delicada mantuvo a mi hijo sin trabajar en Colombia por varios meses porque su proceso de sanación tuvo complicaciones. Mientras tanto en Venezuela tuve la presión arterial en niveles muy elevados como nunca había experimentado. Les hablo de una presión de hasta 250/140.
Al final, tuve que tomar decisiones drásticas en Venezuela como única solución para cubrir los gastos de regreso a Colombia, pero dejando atrás de nuevo a mi mamá. La vida duele, pero levanto el ánimo al saberme acompañada por Dios, quien dirige mis pasos y confió en que El hará, aunque no entienda su método.
Estoy en Colombia de nuevo, desde julio del 2025. Vivimos otro reencuentro con mi hijo mayor, tomando su brazo y constatando que su fractura ya está bastante recuperada, gracias a Dios. Yo llego una vez más con todas las ganas para trabajar, para ser productiva en este país, para cumplirle a mis hijos, a mi mamá, para atender todo lo concerniente para que mi hijo menor no pierda su año escolar y las citas médicas aprobadas para su salud. Les cuento, que el colegio lo recibe con los brazos abiertos a pesar de su inasistencia en la primera mitad del año, pero su récord por buena conducta y rendimiento académico pesan más, como me dijo la coordinadora y el rector. Experimenté una gran alegría y mi gratitud total con el colegio.
En las gestiones de salud, también todo fue renovado y le aprobaron otras atenciones que necesita porque la salud de Alan se ha ido deteriorando. Eso es otro golpe muy bajo recibido en el 2025, lo que me baja los niveles por momentos e interfiere en mi concentración para mis otras obligaciones incluso las que tienen que ver conmigo misma, y específicamente me refiero a mi salud que también se está deteriorando la cual debe estar bien para poder seguir presente para mi hijo y para todos mis seres queridos.
Por tal motivo, mi propósito principal para el año nuevo 2026 será ver por mi salud, atender todas sus deficiencias para estar a la altura del compromiso con mi hijo menor. Ya no debo seguir postergando por más años alguna atención médica hecha con seriedad para mí persona, pues sin salud no tengo el rendimiento que requiero para las demandas de mi pequeño, para cubrir las de mi mamá y por su puesto para seguir dando apoyo a mi hijo mayor, aunque él sea un adulto independiente, siempre estaré para él las veces que me necesite.
Deseo poder estar presente para ellos, como su mamá, como la amiga, la cómplice de travesuras, la divertida, la regañona, la cuidadora abnegada y la Parauri que los enorgullece. Deseo ser más consciente de que estar presente se trata de algo más que sólo decirlo y para eso debo ser realmente responsable conmigo misma.
Finalizo este escrito dándoles las gracias por su amable lectura, sin olvidar dar las gracias al apreciado por su iniciativa que ha sido un regalo de fin de año para todos en esta comunidad y también doy las gracias a otra persona muy apreciada, la amiga
por invitarme a esta hermosa iniciativa para iniciar el año nuevo.
¡ Bendecido año 2026 ! 💯
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