Se dice a menudo que para mejorar todos los aspectos de nuestra vida debemos hacer grandes cambios, y también se habla mucho de que ello requiere gran disciplina y fuerza de voluntad, pero qué tan fácil o difícil puede resultar esto en la práctica, es lo que nadie nos dice al respecto. Así que meditando mucho sobre esto he decidido que es acerca de lo que vengo a hablar con ustedes en este post de reflexiones de hoy.
La decisión de reestructurar nuestra vida
Cuando queremos cambiar cómo nos va en la vida es obvio que se trata de que buscamos que nos vaya mejor de cómo nos está yendo actualmente al respecto, eso es tan obvio como lógico, pero lo que no resulta tan obvio es cómo pasar de las frases vacías y palabras bonitas (de muchos gurúes de la actualidad) a la práctica.
Porque es fácil ver por Internet títulos de posts o libros o videos de canales de YouTube y otras redes sociales con mensajes rimbombantes que preteden venir a decirnos que todo (lo que sea que tengamos como meta de éxito en la vida) es fácil de lograr y que "cualquiera" puede lograr estas cosas incluso sin esforzarse mucho.
Ahora, ¿Es esta la realidad de todo? Los hechos demuestran que no es así, ya que si no existe una fuerza de voluntad, apoyada en un nivel de decisión y esfuerzo por parte de la persona que quiere implementar los cambios y reestructurar su propia vida, es difícil (por no decir que plenamente imposible) que sea capaz de lograrlo.
La idea de esfuerzo no es atractiva
El caso es que la información que se consigue de parte de gurúes y expertos por Internet no es falsa per sé, sino incompleta. O sea, ves el mensaje "Logra tal cosa en tantos días", y el contenido realmente te enseña métodos usados para lograr tal objetivo, pero no te dice que requiere que seas serio con el mismo, o de que debes tener una motivación muy clara y una determinación muy firme para lograr lo que te propones.
Pero claro, la idea de esfuerzo, complejidad o dificultad no es la más atractiva de comentar si quieres lograr que la gente te preste atención o te compre algo rápidamente, así que aunque va implícita, raramente se le menciona directamente por "nombre y apellido". No, en la era de la redes sociales la gente quiere todo rápido, todo pre-empaquetado, todo fácil y especialmente (muy especialmente y de preferencia) sin esfuerzo.
Es lo que yo llamo, "el síndrome de la sopa instantánea" la gente quiere la receta rápida para lograr la vida que desea o las metas a las que aspiran, y todo lo demás "les resbala", como se dice en el argot cotidiano. Y esto es así ya que como dije ningún gurú venderá su contenido igual si dice "Hey, puedes lograr el éxito financiero si te esfuerzas demasiado por lograrlo, y haces esto, esto y esto sí o sí, sin falta, sin importar tus circunstancias, sin importar si te sientes bien o mal un día, sin importar nada de nada..."; y esto los "gurúes" lo saben de sobra.
Ningún gurú o experto nos dirá que nos veremos forzados a superar nuestros propios límites para lograr la ansiada libertad financiera o que tendremos que superar montañas de dificultades para lograr tener el éxito que queremos en lo que sea que pretendamos lograr.
No, claro que no, ya que eso sería demasiada realidad (muy cruda) para los potenciales clientes o consumidores de ese contenido y eso no vende igual de bien, por lo tanto, dichos gurúes se dedican a dosificar la realidad, y a pintar "castillos" en el aire; haciéndole creer a "Raquel y todo aquel" que todo lo que se proponen es fácil sin esfuerzo, sin motivación y sin estructura mental interna. Pero cualquier persona inteligente debe intuir y entender esto si no quiere que todo en su camino sean traspiés.
Planear es fácil, pero llevar a la acción es más difícil
Ahora, la parte más real de todas en este tema es que planear es muy fácil, pero lo verdaderamente difícil es pasar a la acción. Sin embargo, actuar siempre será esa parte eternamente necesaria que separa a los triunfadores de este mundo (aquellos que realmente logran sus objetivos de éxito en la vida) de aquellos que no lo son.
Porque sí, ya lo dijimos, actuar es la parte difícil que viene luego de planear algo, pero no significa que sea algo imposible; y es allí donde debemos enfocarnos. Si estructuramos nuestra fuerza de voluntad, y nos disciplinamos en pro de nuestros objetivos o metas en la vida, entonces podremos marcar una diferencia en cómo las logramos.
Es facil entender todo esto, cuando vemos a alguien que lee un manual o ve un video de cómo bajar 20 kilogramos haciendo abdominales diariamente... La realidad es que hasta que esa persona no entienda que lo que busca es importante, y que planear bajar de peso y ver ese video es solo la parte inicial del asunto y que realmente lo más importante es motivarse a hacer los abdominales diariamente y hacerlos de manera efectiva, entonces no conseguirá la meta ansiada. Porque planear sin pasar a la acción es equivalente a solo soñar depiertos; y por sí solo esto una auténtica pérdida de tiempo.
Es lógico, ¿No? lo es, y debería serlo para todo el mundo, pero es algo que escapa al entendimiento de la mayoría de la gente en la realidad. Y si no me creen, busquen en Internet un poco sobre cualquier meta de éxito que tengan en mente, y se darán cuenta de que tengo razón.
La sabiduría que mata la idiotez colectiva
La sabiduría que mata la idiotez colectiva de los tiempos modernos es el sentido común. La sensatez de saber que necesitamos compromiso, necesitamos decisión y voluntad para estructurar nuestros esfuerzos hacia nuestras metas y luego pasar a la acción es lo que nos diferenciará de los que no logran sus metas. Si uno solo de estos elementos falla (especialmente el de pasar a la acción) todo plan, toda meta, se queda solo en en eso, un plan que no lleva a ninguna parte por sí solo.
Así que si queremos escribir mejor, o ser mejores cocineros, o tener dinero, o comprar una casa, o un carro, o ser mejores personas, o buscar una pareja ideal, o bajar de peso, o lo que sea de lo que se trate, recordemos siempre todo lo dicho aquí hoy. Recordemos además, que si queremos lograr las cosas bien, el esfuerzo no es ni será nunca algo negociable, sino imprescindible.
Y recordemos también el conocido y viejo adagio chino que dice "Un camino de mil pasos comienza en un solo paso", así que cuanto antes empecemos a caminar por el camino que sabemos nos llevará a nuestras metas, antes podremos conseguirlas. Por lo que dejemos de planear tanto y comencemos a actuar para conseguir lo que queremos, porque ser proactivos es el camino de los que triunfan y atreverse es de audaces, y de los audaces siempre será el éxito.
¿Qué opinas sobre el tema tratado? Por favor comenta.