En ocasiones me considero una persona demasiado perfeccionista a nivel general, y aunque a veces eso puede ser visto como algo positivo, la más de las veces creo que a las personas que somos así nos hace sufrir en demasía también. Es por lo que hoy vamos a reflexionar brevemente sobre ello en este post de reflexiones filosóficas.
La exigencia vista desde distintos ángulos
Como dije, me considero alguien sumamente perfeccionista, y eso es algo que aunque a veces puede ser visto como una bendición, en ocasiones también puede percibirse y sentirse como exactamente lo contrario; ya que puedes luchar por intentar lograr la perfección en lo que haces o en quien eres, pero la perfección como tal no existe en nada (bueno, solo en los números) por lo que intentar perseguirla constantemente solo trae cansancio o fatiga y frustración.
Ahora, mi defensa para mi actitud perfeccionista (y para con aquellos que también la tienen) es que siempre debemos intentar ser lo mejor que podamos ser y actuar lo mejor que podamos en todas las áreas de nuestra existencia, porque de lo contrario, lo único que conseguiríamos siempre serían resultados mediocres y jamás alcanzaríamoss nuestras metas de vida.
Esto es 100% entendible, pero seamos claros, todo tiene un límite, porque cuando el perfeccionismo llega a un grado en que nos cuesta la salud física o mental, no vale la pena en lo absoluto, y esto se puede asegurar sin ningún atisbo de duda. Además, debemos tomar en cuenta que ser perfeccionistas también nos puede pasar factura en cuanto a nuestras relaciones personales y sentimentales (y generalmente lo hace).
Porque aclaremos algo, el perfeccionismo se puede ver desde el ángulo de la auto-exigencia personal (lo que nos exigimos a nosotros mismos), pero también desde el ángulo de la exigencia para con los demás. Dicho esto, hay que decir también que ambos tipos de exigencia pueden ser un problema para nosotros.
El principal problema con el perfeccionismo extremo
Aunque es verdad que cierto nivel de exigencia personal y para con los demás es necesario siempre en la vida para obtener buenos resultados, el problema empieza cuando la exigencia de perfeccionismo llega a niveles extremos.
Porque afrontémoslo, el pefeccionismo extremo no es más que exigencia extrema, que puede venir en la forma de auto-exigencia personal o para con otros, pero en el fondo implica temor, ya que no es más que un miedo profundo a perder el control, por lo que es falta de confianza y seguridad en lo que va a pasar.
De más hay que decir que el perfeccionismo extremo es la receta más segura y directa para la infelicidad personal permanente. Y esto es así tanto si de trata de nivel de auto-exigencia personal como a nivel de exigencia para con los demás (y lo más grave es que generalmente ambas están presentes).
Pero analizado así (con todo lo que hemos dicho hasta ahora) la exigencia de perfección llevada a niveles extremos entonces no es más que un problema psicológico por resolver. Eso sería si lo viésemos desde un enfoque ultra-simplista, pero la realidad es que va mucho más allá de eso, ya que también significa un problema funcional en el mundo moderno. Porque no puedes lograr que todo intenten ser lo mejor posible en lo que deben, no puedes exigir que la gente cambie su modo de ser intrínseco, ni esperar de ellos más de lo que pueden dar (o lo que están dispuestos a dar).
No le pidas Peras al Olmo
Pensar en esto siempre me hace recordar el famoso dicho "No le pidas peras al Olmo", porque no puedes pedirle a nadie que dé algo que no tiene, o más de lo que puede dar, y por lo tanto, no puedes exigirle a nadie que entienda la importancia de lo que eso significa, porque eso va intrínseco en la actitud y la personalidad de cada persona.
Ya que para poder exigirle a alguien algo, hay que primero hacerle entender la importancia de lograr ese algo (o ciertos resultados) y eso es los más difícil de lograr en la mayoría de los casos. Pero lo que quiero decir con esto es que solo a alguien que pueda ser capaz de esforzarse y buscar la excelencia es a quien se le puede solicitar o exigir un nivel de resultados o un determinado nivel de desempeño en algo. En todos los demás casos resulta inútil e infructuoso.
Es por ello que recalco que ser en extremo perfeccionista (y en especial para con los demás) es la receta garantizada para la infelicidad personal, porque el estrés y la insatisfacción que produce esperar algo que no llega (o no es posible de obtener) es lo que traerá: infelicidad. Y eso por no mencionar que también nos traerá animadversiones externas que se traducirán en enemistades o enemigos gratuitos.
Ahora, en el ámbito personal, también conviene que seamos realistas en cuanto a las cosas que nos auto-exigimos, porque muchas veces no es solo que sean difíciles o complejas de lograr, sino que nos exigimos tanto y desde tan distintas áreas al mismo tiempo, que perdemos el norte completamente de nuestras vidas; y en muchos casos caemos en la inacción o indecisión.
Es el caso de las personas que pasan toda una vida esperando a conseguir la pareja "perfecta", y terminan solas, o el caso de quienes pasan toda la vida buscando el trabajo "perfecto" y viven de empleo en empleo sin lograr estabilizarse en ninguno; por mencionar tan solo un par de ejemplos del tema.
Pero decir "No le pidas Peras al Olmo" también aplica en el caso de la atención a los detalles en los tiempos actuales, donde la mayoría de la gente (y especialmente los más jóvenes) solo tienen su atención totalmente fragmentada o puesta en las tecnologías e Internet. Así que eso es mucho pedir, pero lo que sí podemos hacer es entenderlo y anticiparnos a ello, creo yo, para adaptarnos lo mejor posible a esa situación. Cualquiera que sea el caso, cada persona debe descubrir su personalísima manera de lidiar con esta realidad tan actual.
La clave es el equilibrio
Hay que saber que como todo en la vida, la perfección y la exigencia personal y para con los demás es buena, pero solo hasta cierto punto. Y ese punto es aquel en el que no nos cuesta nuestra cordura, ni nuestra salud personal y no nos granjea enemigos gratuitos por doquiera. Ese punto clave es el equilibrio que debemos lograr en nuestras vidas.
Debemos entender que el empleo perfecto no existe, solo hay existen empleos, pero hay que trabajar; la pareja perfecta tampoco existe (y nosotros tampoco lo somos), por lo que hay que adaptarse y tener cierto nivel de compresión propia y para con aquella persona que intenta serlo. En la misma línea, el auto perfecto, el país perfecto, el amigo perfecto, la familia perfecta, nada de eso existe, lo que nos hace creer que sí es un ideal absurdo en nuestra cabeza, fruto quizás de nuestros años de formación y crecimiento y de las redes sociales y los demás medios de comunicación que nos han alienado sin nosotros darnos cuenta de ello.
Es por lo que digo que está bien tener ideales, pero ideales realistas siempre serán mejores que ideales imposibles de lograr. Por lo que siempre creo que hay que tener humildad ante todo, y saber que nada ni nadie es perfecto y que el hecho de que la mayoría no se esfuercen por ser perfectos no significa que lo hagan necesariamente por mala intención (a veces es por descuido o porque no conocen otra manera de hacer las cosas), y que cada quien ve y percibe el mundo y su realidad de una manera muy particular (propia y distinta), y por lo tanto, lo que debe primar siempre es el sentido común (que lamentablemente dicen que es el menos común de los sentidos).
El caso es que también conviene recordar siempre el famoso dicho del filósofo chino Confucio quien una vez dijo "Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos". Y aunque creo que tenía mucha razón en afirmarlo, personalmente yo lo parafrasearía mejor así "Esfuérzate mucho por lograr lo que quieres y lo que sabes correcto y excelente, pero jamás a costa de tu salud ni de tu integridad personal. Y espera poco o nada de los demás. Al hacerlo te ahorrarás disgustos".
Para finalizar este post recordemos y recalquemos siempre la frase clave para todo en la vida: "Equilibrio ante todo". Creo que eso siempre es y será lo que nos permitirá conseguir mayor felicidad general.
¿Qué opinas sobre el tema tratado? Por favor comenta.