Parece mentira que ya haya pasado el 2025 y esta noche estrenemos nuevo año, pero así es el tiempo, imparable, indetenible y eterno. Así que hoy vengo con este que es mi último post del 2025 y me siento más nostálgico que de costumbre, y esto es así tanto por las fechas que corren (siempre a final de año casi todos nos sentimos de esa forma) como por tantas cosas que ocurrieron en el año 2025, y todas las aspiraciones que tengo para el año próximo (que con el favor de Dios será mejor en todos los aspectos).
Hablemos del año 2025
No voy a hacer (como sí hice el año pasado por estas fechas) un conteo detallado de la cantidad de posts que escribí en Hive durante el año, porque no creo haber sido más prolífico en ese sentido en este 2025 de lo que fui en el 2024. Sin embargo, sí quiero decir que escribí sobre infinidad de temas que me dejaron grandes aprendizajes y enseñanzas; y quiero decir que poder compartir con ustedes (todos mis lectores) todas mis ideas, pensamientos, criterios, conocimientos y opiniones en estos posts de reflexiones filosóficas que hago con cierta asiduidad cada mes, es un verdadero placer y privilegio y les doy las más sinceras gracias por siempre leerme y comentar.
Mi concepto de escritura se basa en gran parte (como muchos de ustedes ya lo saben) en el estilo socrático. O sea, planteo preguntas de cierto modo sobre temas existenciales relevantes, para que sea el propio lector quien responda a sus propias preguntas personales. Como sabemos, Sócrates fue un filósofo griego muy importante, sólido y muy sabio; ya que él sabía muy bien que la mayoría de la gente no acepta una opinión a priori sin cuestionarla, sino cuando llegan a una conclusión que pueden digerir por su cuenta, por eso no tiene sentido forzar ninguna opinión en nadie, ni tratar de cambiar la visión de alguien, sino enseñarle el camino. Enseñas el camino, y el oyente o público es quien debe decidir si aceptarlo o no y si caminarlo o no.
Esto es porque Sócrates sabía muy bien que dar una idea a la gente (por elevada que fuese) empaquetada y bien argumentada, solo encontraba rechazo en la mente de quienes no estaban preparados para digerir o aceptar esas ideas y pensamientos, por acertados o razonables que fuesen. Es por ello que recurría a la razón de sus alumnos, de sus oyentes, de su público (de todo aquel que estuviese dispuesto a escucharle). Y es por esto que su método inductivo es la base de mi estilo de reflexiones, si bien a veces me tomo ciertas licencias y expreso mis opiniones de forma abierta y personal.
Pero ya volviendo a lo que fue el año 2025, decir hay que fue un año bastante intenso; lleno de retos y trabas, pero también de satisfacciones. Trabajé mucho y quizás no disfruté todo lo que debía por estar siempre enfrascado en las preocupaciones del día a día, tan propias de la cotidianidad (especialmente de la gente que vive en un país como el mío). Pero más allá de eso, fue un año positivo, que me llenó de esperanza, porque tengo grandes ideas en mente, que solo tengo que afinar y poner en práctica para el 2026.
Por cierto que en este 2025 trabajé también bastante el tema de la fotografía (para el microstock), pero no tuve la precisión ni la coordinación mental ni de tiempo suficiente para subirlas a las agencias de Microstock. Es algo que ciertamente debo solucionar tan pronto me sea posible en el futuro próximo.
Lo más importante que aprendí en este 2025
Ahora, ¿soy feliz? Es la pregunta que constantemente me hago por estas fechas del año; pero supongo que eso es algo que le pasa a todo el mundo especialmente por estas fechas. La respuesta es que no lo sé, porque a veces (en el transcurso del año) sentí que no lo era, pero luego en otros momentos especiales, sentía que sí. Así que es algo variable según las cosas que nos pasan y cómo las asumimos, y es algo que le pasa a todo el mundo.
Pero la felicidad como concepto de trascendencia, infinito, esencial y personal, creo que lo he conseguido parcialmente, al menos por momentos. Pero la buena noticia es que creo (siempre ha sido así) y que la felicidad es un estado mental y de consciencia que debe construirse constante y activamente siempre. Porque pensémoslo por un momento; si la encontráramos de forma permanente y perfecta, ya no sería una meta sino un logro y comenzaría con el tiempo a depreciarse y a perder su importancia. Así que creo que la felicidad debemos verla más como un camino (un proceso) que como una meta.
Ahora, ¿Todo esto que menciono ha sido parte de mi aprendizaje en este 2025? No, pero el 2025 ciertamente me permitió recordar que esto es así. Me recordó que los pasatiempos y las cosas que nos hacen felices deben ser buscadas por nosotros siempre, porque no hay segundas oportunidades de momentos en la vida, y cada cosa que dejamos de hacer por posponerla para después, es tiempo que dejamos de disfrutar. Y en la vida los momentos de alegrías y disfrute son los que realmente cuentan, porque como dice el dicho "En la vida hay que procurar los momentos de felicidad, porque los de disgustos ya están garantizados".
Menciono todo esto, entre otras cosas porque yo había dejado uno de mis pasatiempos favoritos desde hace 7 años (que era el ajedrez) y lo abandoné por cosas de la vida, por ocupaciones, trabajo y demás, pero en este año aprendí que ese enfoque o decisión fue un error de juicio de mi parte. Ya que el ajedrez es una de esas actividades que me traían plenitud, felicidad y me hacían olvidar los problemas de la vida aunque sea de manera momentánea. Aprendí también que debo volver a otro de mis pasatiempos favoritos que abandoné hace más tiempo (hace como 10 años) que es la música.
Todo esto además me enseñó algo muy importante sobre mí; y eso fue que cuando abandoné todas estas actividades en su momento, más que por las ocupaciones o por otras razones similares, fue por depresión de mi parte. Porque solo cuando estamos deprimidos (y no nos damos cuenta) es cuando las actividades que normalmente nos causan alegría o placer son descartadas y la apatía reinante en nosotros en esos momentos nos pasa completamente desapercibida.
En el pasado (hace 5 meses) hice un post sobre los peligros de la depresión inadvertida; que les recomiendo: Aquí se los dejo (por si desean leerlo): Los peligros de la depresión inadvertida - Reflexiones filosóficas de un pensador nocturno: 27/07/2025; que trata todo este tema de manera más específica.
El caso es que cuando decidimos abandonar algo que nos gusta, y que nos es grato y sano mentalmente, una parte de nosotros se pierde, y eso jamás debemos permitirlo.
Mis metas para el 2026
Mis metas para este 2026 (que comienza en pocas horas), son simples: A nivel de trabajo, seguir escribiendo artículos en Hive, y en otras plataformas, ya que disfruto mucho de mi labor como escritor. Además, seguir reflexionando, filosofando, aprendiendo y tratando de ser cada día mejor. También a nivel de trabajo, mi meta es comenzar a etiquetar y subir a las agencias de microstock todo el vasto material fotográfico que he ido recopilando a lo largo de los años, porque estoy seguro de que eso será algo muy productivo (a nivel económico) para mí a largo plazo.
A nivel de disfrute, mis metas de 2026 son simples también; una de mis metas es esforzarme y dedicarme a leer más libros (otra actividad placentera que tengo abandonada desde hace años). Otra de mis metas es volver al ajedrez de forma asidua y recobrar el nivel que alguna vez tuve, y superarlo. Otras de mis metas son: Volver a la música, viajar más, salir más a comer y beber; escuchar más música, ver más los programas (series y películas) de TV que me gustan y en definitiva, vivir mejor y ser feliz.
También una meta que tengo es dedicar más tiempo a ponerme en forma, que si bien fue una de las cosas que empecé a hacer a medidados de 2025, conviene que continue con ello siempre, porque estar activos físicamente (tanto como mentalmente) es importante.
En cuanto a ustedes, amigos lectores, ¿Qué metas lograron en el 2025 y cuáles metas tienen para este 2026? Les deseo Feliz Navidad y un muy Feliz y próspero Año Nuevo a todos ustedes y a los suyos! Que disfruten mucho y la pasen bien en compañía de sus familiares y amigos y que este 2026 nos traiga toda la felicidad, la dicha, la salud, la paz y la bonanza que anhelamos y necesitamos. Así que desde aquí levanto mi copa de licor (aunque no me vean) y les digo: "Salud y Felicidad, mis amigos".
¿Qué opinas sobre el tema tratado? Por favor comenta.