Lo esencial es invisible a los ojos, una gran frase que encierra el axioma más profundo que pudo existir en este plano existencial, es decir que si busca lo agradable en lo visual solo quedaras atrapado en lo que refleja tal imagen.
Es como si miraras una obra de arte que no contiene imágenes concisas y que a través de trazos, colores, sombras y relieves visualizas desde el interior propio del artista el momento exacto que dio vida a su obra.
Muy de niño me puse a mirar la pared de mi habitación y sin lograr conocer quienes construyeron esa casa, comencé a percibir, como cada palmo de la estructura edilicia me daba información. Primero descubrí los colores con lo cual se había pintado esas paredes y el estado emocional de bienestar de quienes realizaron la pintura, vi como el revoque en conjunto a la unión de cada ladrillo el esfuerzo y el sudor de quienes dieron parte de su vida, aun ganando un dinero en pos de esa construcción.
Sentí desconformidades y reyertas propias entre quienes obligados por la necesidad trabajaron por horas, días y hasta semanas consecutivas, sé que hubo obligatoriedad y hasta desconformidad.
Sentí a la diferencia de quienes pintaron con cierto placer, con estos obreros tal vez mal remunerados, fueron días enteros de mirar la nada y ver mucho más, y de seguro muchos pensaran que manera de fabular tiene este escritor y les diré que de seguro son fabulas inventadas en mi conciencia y que jamás pude ver, aunque sin mentir las percibí, porque estoy completamente seguro que lo esencial es invisible a los ojos, como el verdadero amor, la real amistad, el cariño y esa necesidad preponderante de ser el puente a ser cruzado desde la soledad y las tristezas hacia un precioso soñar, despierta/o donde un poeta longevo logra impregnarlos con vivencias netamente bellas…
Ponte a mirar sin mirar y veraz en una pared hasta donde llega tu percepción de los hechos realizados y te aseguro que sentirás al asno pisar la tierra con agua, para lograr el barro con lo cual se construirá cada ladrillo de tu hogar…nada es ajeno a nosotros si nos animamos a cerrar los ojos por un instante y comenzamos a comprendernos y así comprenderemos mucho más al prójimo…