Es difícil no caer en la negatividad en una situación de crisis (créanme sé cómo es vivo en Cuba) pero ese no es el punto exacto que quiero tratar. Si una situación negativa de conlleva a pensamientos negativos, pero esto se vuelve una cadena de sucesos peligrosa, porque de esa misma forma pensamientos negativos llevan a estados de ánimo poco favorables volviéndose esto una espiral de la cual es casi imposible huir cuando se está dentro.
Desde mi experiencia personal si se puede salir de estos bucles, pero muchas veces para esto es necesario emplear el doble de la energía que siempre fuera necesaria para cambiar de actitud. Porque no, no soy de esos que insinúa que en la vida todo es cuestión de actitud, claro que no y encima si vienes de una situación desfavorable ta de por si. Pero la forma en la que se decide enfocar ciertas cosas determinadas situaciones en la vida si juega un papel determinante. Y no creó que sea el efecto de "la manifestación" ni el universo conspirando para que algo en nuestra vida se mueva.sino algo más profundo, raigal.
Tengo muy mala fama entre mis amigos cercanos una mala suerte casi legendaria que me persigue en muchos aspectos de mi vida y aunque la mayoría de las veces digo que la suerte no existe cada que me lo enfrentó a alguna catástrofe busco tan siquiera una hebra positiva a la cual asirme. Cuestión que en cierta parte disgusta a quien mira de fuera pero esa resiliencia me ha hecho sobrevivir, porque para alguien tan emocional como yo es difícil ya de por si, imagen que no tratará de buscar siempre la luz.
Con el tiempo aprendí que mi actitud podía ser complicada para mucha gente así que comencé a no expresarla en ese sentido tan abierta mente, sino llevarla como una cura interna. Pero siempre que alguien a mí alrededor o alguien que quiero aunque esté lejos se ve ahogado por la negatividad intento llevar sus pensamientos hacia otro foco, se que en momentos así es difícil ver hacia otro sitio pero desde mi experiencia tener una persona que te ayude a conducirte en ese terreno suele ser un gran alivio. Porque ya no depende de nuestra mente sobre estimulada por lo negativo gestionar los fenómenos únicamente sino que tenemos esa voz externa que nos ayuda.
Así mi cruzada contra la negatividad es un acto silencioso donde me muevo al margen d catástrofes muchas veces inevitables. Se que esto es una guerra perdida porque no hay forma de ganarle a la vida y a la infinita configuración de situaciones que pueden hacer a las personas caer en estos bucles autodestructivos, por más que uno quiera, si muchas veces se termina arrastrado a esas espirales al intentar ayudar. Pero estar ahí para la gente que te importa, compartir un poco de la luz que se conserva (aún en medio de un apagón) te vuelve a ti esa ese golpe de "suerte" repentina en la vida de alguien.