Venezuela es un país donde se proyectan películas desde 1897. A lo largo de su historia, el cine venezolano ha atravesado etapas de oro y otras de oscuridad, como la de los últimos años, o al menos eso es lo que se suele creer.
El Festival de cine independiente de Valencia es una propuesta que pudiese despejar esta posible preconcepción.
Valencia es una ciudad como cualquier otra del mundo, hogar de realizadores entusiastas con talento para producir películas, pero también es un lugar predilecto del consumo, sobre cualquier necesidad, como la del arte.
Sin embargo, esto no detiene la voluntad de hacer cine con recursos agotados, e incluso personales, demostrando que así sea en un entorno complicado para hacerlo, se logra cumplir con la meta: contar historias a través del lenguaje audiovisual.
Paralelamente surge un festival financiado por la alcaldía de la ciudad, pautado para el 27, 28 y 29 de junio de este año en el Teatro municipal.
Así lo informó el comité y el jurado durante una rueda de prensa este 8 de junio, integrado por cineastas y gestores culturales como Daniel Siugza, Carlos Pineda, Alfred Castillo, y Juan José Piñero.
El equipo indicó que las nominaciones son Mejor corto, largo, corto documental, largo documental, animación, videoclip, película hecha por niños, patrimonio, y reto cinematográfico (cortometraje de 2 minutos realizado en 48 horas). Además, habrá conversatorios y talleres para todo público, acerca de producción audiovisual.
Hasta el 15 de junio se recibirán los productos audiovisuales que encajen con las condiciones básicas de producción, como indicó uno de los voceros.
Por otro lado, en Valencia ya hubo un festival de este calibre durante tres ediciones de 2013 a 2016, llamado Festival Araca, pero que no continuó.
Esta nueva propuesta busca continuar la misma esencia, que es la del cine independiente.