"Grabad esto en vuestro corazón: cada día comienza en nosotros un año nuevo, una nueva vida." — Ralph Waldo Emerson
El pasado Martes me acerqué hasta Santa Rosa, un pequeño poblado ubicado al este de la ciudad de Barquisimeto, en la región centro occidendental venezolana.
Este próximo 14 de Enero, se realizará la tradicional procesión que tiene lugar cada año desde 1857, en la que la imagen de la Divina Pastora, una advocación de la Virgen María que tiene su origen en la ciudad española de Sevilla a principios del Siglo XVIII, partirá de la iglesia del pueblo hasta la Catedral Metropolitana de Barquisimeto en un recorrido de 7,5 kilómetros de distancia en hombros de los feligreses, lo que lo convierte en el tercer evento Mariano más grande del mundo católico, sólo superado por las de la Virgen de Guadalupe en México y la Virgen de Fátima en Portugal.
Como los pocos accesos vehiculares se encuentran cerrados por la proximidad de la fecha, en la que la cantidad de personas que asisten se multiplica exponencialmente, tuve que estacionarme a un par de kilómetros de distancia y luego dirigirme a pié hasta el centro del poblado. Durante mi recorrido observé una numerosa presencia policial y de otros efectivos de los cuerpos de seguridad, resguardando a los visitantes.
El día estaba bastante soleado y caluroso, sin embargo aproveché para recorrer todos los rincones del pueblo, incluyendo a la imagen que estaba expuesta a la vista del público en la entrada del templo. Además, entré al Museo Arquidiocesano que en otras oportunidades cuando he ido se encontraba cerrado.
En el museo se estaban exhibiendo los trajes que ha vestido la imagen en cada procesión, desde 1995 hasta la del año pasado, además de otras prendas y reliquias. En el segundo piso de la edificación se encuentra una muestra de obras de arte elaboradas por diversos artistas locales y nacionales, entre los que se encontraban fotografías, pinturas al óleo y esculturas.
Las autoridades municipales han estado desde finales del año pasado y principios de este, acondicionando y realizando trabajos de ornato en las calles y avenidas donde se realizará la procesión, la cual literalmente paraliza la ciudad ante la multitudinaria marea de feligreses que acompañan a la Virgen durante su recorrido de algunas horas, y a juzgar por las informaciones de que la capacidad hotelera de la ciudad y de otras poblaciones, algunas no tan cercanas, se encuentran totalmente agotadas, hace presagiar que este año se batirá el récord de asistencia, el cual se ha estimado en eventos anteriores, en alrededor de unas 4 millones de personas.
Last Tuesday I went to Santa Rosa, a small town located east of the city of Barquisimeto, in the central western region of Venezuela.
This coming January 14, the traditional procession that takes place every year since 1857, in which the image of the Divine Shepherdess, an invocation of the Virgin Mary that has its origin in the Spanish city of Seville in the early eighteenth century, will depart from the town's church to the Metropolitan Cathedral of Barquisimeto in a 7.5 kilometers long route on the shoulders of the parishioners, which makes it the third largest Marian event in the Catholic world, only surpassed by those of the Virgin of Guadalupe in Mexico and the Virgin of Fatima in Portugal.
As the few vehicular accesses are closed due to the proximity of the date, in which the number of people attending is multiplied exponentially, I had to park a couple of kilometers away and then walk to the center of town. During my walk I observed a large police presence and other security forces guarding the visitors.
The day was quite sunny and hot, however I took the opportunity to visit all the corners of the town, including the image that was exposed to public view at the entrance of the temple. In addition, I entered the Archdiocesan Museum, which on other occasions when I have been there was closed.
The museum was displaying the costumes that the image has worn in every procession from 1995 to last year, as well as other garments and relics. On the second floor of the building there was a display of works of art made by various local and national artists, among which were photographs, oil paintings and sculptures.
The municipal authorities have been since the end of last year and the beginning of this one, conditioning and carrying out ornamental works in the streets and avenues where the procession will take place, which literally paralyzes the city before the multitudinous tide of parishioners who accompany the Virgin during her tour of some hours, and judging by the information that the hotel capacity of the city and other towns, some not so close, are completely sold out, it is predicted that this year will break the attendance record, which has been estimated in previous events, in about 4 million people.