Les saludo como siempre queridos amigos, esperando que se encuentren muy bien.
Hoy he traído para ustedes un poema de mi autoria, un poema que aun no tiene titulo, pero que se realizó inspirado en ese sentimiento al que llamamos tristeza y al que ninguno somos ajenos o inmunes. Resulta que todas las emociones positivas o negativas ejercen poder en el hombre en la medida en que nosotros les sedemos paso. Así es como la tristeza por ejemplo puede ir ganando terreno y posesionándose, situándose como reina y señora, sustituyendo a todos los demás sentimientos, abarcando el cien por ciento de nuestro corazón.
Este poema es una pincelada que esboza uno de los tantos rostros de la tristeza y su avance macabro.Me despido a la espera de que logren más que entender, sentir este corto poema, recordando las sabias palabras de un profesor que tuve en mis años universitarios, quien al referirse a los poemas decía: "Sólo son tuyos, cuando nacen, al publicarse pasan a ser del lector, quien desde su subjetividad les dará su propia interpretación, que será igualmente valida aunque diste a gran escala de la tuya".
en silencio se desangra
manchando los más alegres recuerdos.
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La sangre fluye como río
como gotas de lluvia se derrama
y lo moja todo a su paso.
No hay palabras que le curen
que le venden, que le sanen
de palabras fue el puñal y dejó honda la herida.
La boca victimaria se ríe blasfema
porque no entiende de dolor, no entiende
el poder del verbo, no entiende del amor.
Sí existiera, si fuera real, lo entendería
pero todo es lluvia espesa, neblina
se ha vuelto frío el cálido bosque, todo es mentira.
Un corazón sigue latiendo débil
como llama abatida por el viento
como hoja que cuelga del árbol.
Corazón, hoja seca expuesta al sol
pequeña llama expuesta al viento
grito seco entre las rocas.
Hay un corazón que desea dormir
que desea caer en el sueño profundo
Liberar y ser libre.
¿Se puede diluir como el agua el amor?
¿Se puede diluir el dolor?
No, el segundo se empoza
El dolor.. la tristeza se hace charco
de sangre, de lagrimas
de dudas, de desencantos.
Se abre como boca gigante, como laguna
profunda donde se hunden los sueños
las sonrisas, los suspiros, los te amo.
De la abundancia del corazón, habla la boca
la tuya habló
no hay marcha atrás.
No hay excusas validas, no se admiten conjeturas
las palabras queman, persiguen, acosan
son lanzas eternas, que se repiten como el eco.
La oscuridad se agiganta
las pequeñas llamas tambalean
la tristeza, monstruo liquido y hambriento
Se arraiga en el pecho
se hunde
profundiza
parece tragárselo todo.
Así mismo, los separadores usados en esta publicación han sido tomados de