¡Saludos, amigos escritores y poetas de la comunidad!
¡Que la musa los acompañe siempre!
Atendiendo a la amable invitación que me ha hecho la amiga para participar en la iniciativa Escribiendo entre Poetas y Letras, hago acto de presencia, con este poema, para celebrar junto a ustedes, el Día Mundial de la Poesía.
Gracias, #Writingclub por estas iniciativas que inspiran.
La primavera está aquí
a mi alrededor todo es esplendor.
Las flores enamoran con sus aromas
el cielo me arropa inmenso y despejado.
El azul claro de ese lienzo,
invita a mirarlo con ojos de inocencia.
Invita a descubrir las imágenes que se esconden
en las nubes blancas y sutiles.
¡Hoy, es el día!
Creo que es el día perfecto
para escribir el poema.
Ese que ha estado latiendo en mi pecho marchitado
desde hace unos meses.
Con paciencia esperé la primavera,
el reverdecer de los campos y
la presencia cautivadora de las rosas
y los girasoles que tanto te gustaban.
Hoy, es el día perfecto
porque tú eras mi primavera.
Tú, en un abril nacida,
llevabas dentro la alegría y
el perfume de las flores.
Tú, cual musa de la poesía,
eras fuente de inspiración
de ternura y de amores.
Frente al papel en blanco
no consigo una palabra hermosa
no viene a mí la musa que tanto quiero
no me encuentro en su mirada
profunda y apacible.
¿Será que no habrá más primaveras?
no hay flores ni cielos azules
sólo fue una visión borrosa
y ahogada en mi llanto
sólo veo frente a mí
un horizonte en el que me pierdo
buscándote, aunque te siento cerca.
Ahora entiendo.
En mi pecho sigue un invierno
frío, despiadado.
La lluvia y las lágrimas me ciegan.
Temblando, te llamo y no apareces.
No hay musa, no hay poema
no hay poesía.
Entonces, esperaré el florecimiento
de flores nuevas
bonitas como los girasoles
perfumadas como las rosas.
Tal vez vuelvas de nuevo
mi musa amada
aunque sea en sueños.
Por ahora, viviré este invierno
que me hiela el pecho
con la esperanza
de encontrarte
en la próxima primavera.
Hacía tiempo que no escribía un poema. Por más que me dejaba envolver por los sentimientos más profundos, las palabras no brotaban tan fácilmente. Sabía que el día menos pensado estas renacerían y florecerían como lo hicieron hoy en estos versos.
Estas fotografías, tomadas por uno de mis sobrinos, guardan un recuerdo nostálgico de la familia y me parecieron las más apropiadas para ilustrar esta publicación y hacer una composición en Canva para la portada.
Aprovecho para invitar a y a
para que se sumen a esta hermosa y poética iniciativa.
Todo el contenido de esta publicación es contenido original y trabajo creativo personal. Los separadores y el banner son mis diseños en Canva. Las fotos son de nuestro archivo familiar, se pueden ver en mis redes o en otras publicaciones.