Hay la falsa idea de que para escribir hay que tener algo que decir, algo que compartir, pero la realidad es que esa es solo una de las posibilidades, pero no la única que puede motivar o dar sentido al hecho de escribir. Y así como uno puede correr sin dirigirse a un lugar concreto, y corre solo por el placer de hacerlo y la sensación que le provoca, uno puede escribir por el simple gusto de hacerlo, haya o no haya algo que decir de por medio.
Pero lo queramos o no, al final siempre decimos algo, así como al correr siempre llegamos a algún lugar, así sea nuestro punto original de partida. Y así como uno al correr experimenta una especie de meditación, al escribir sucede lo mismo, uno de cierta manera habla consigo mismo a través de lo que escribe, y no pocas veces tiene revelaciones en el proceso.
Al escribir abrimos un canal de comunicación que muchas veces no sabemos en el momento a quien va dirigido aparte de a nosotros mismos. Es como una llave que necesitamos abrir para dejar que algo salga, aunque no siempre sepamos porque, y lo que salga parezca irrelevante. Esto es algo que aplica mucho a los niños con el dibujo. Dale a un niño papel y lápices y te pintara lo que hay dentro de él.
Escribir, así lo hagamos sin saber porque, o sin pretensiones de por medio más que el mero gusto de escribir, es como mirarse en un espejo si tenemos el valor de ser honestos al hacerlo, y en ese sentido tiene el potencial de ser una experiencia catártica y hasta terapéutica, y es por ello que forma parte de las estrategias que proponen muchos sicólogos.
Así que escribir por escribir puede ser más beneficioso de lo que parece. Uno al principio a veces solo divaga, pero poco a poco la escritura empieza a tomar una dirección y de repente descubrimos que estamos escribiendo sobre algo que no nos esperábamos, pero que al parecer nos esperaba a nosotros. Yo disfruto, y a veces hasta sufro esos descubrimientos, son regalos inesperados y revelaciones necesarias a las que de otro modo tal vez hubiera tardado más en llegar.
En no en pocas ocasiones ese escribir sin saber de que hacerlo me permite explorar otros caminos, tanto en lo creativo como en lo personal, que probablemente no hubiera abordado de otra manera, y me marcan nuevos derroteros para conocerme mejor a mi mismo como creador y como persona.
Así que si de repente no sabes de que escribir, escribe de lo que sea, pero escribe, que de alguna manera tu subconsciente tarde o temprano se hará presente y tomará el control, y te ayudará a guiar el barco a territorios conocidos que ahora conocerás aún mejor, o a tierras por explorar llenas de sorpresas, descubrimientos y uno que otro peligro, y para ello sólo hay que aferrarse fuerte al lápiz y dejarse llevar.
©bonzopoe, 2022.
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